El inter milenio musical

La serie de artículos que integran esta columna está destinada a interiorizarnos sobre la evolución de la música popular a nivel global, en el período que comprende las últimas décadas del siglo XX y las primeras del actual. Se trata de un recorrido fugaz, con breves detenciones en estilos, géneros y espacios culturales puntuales, que no abarcan la amplia gama de expresiones que se han desarrollado y continúan vigentes en diferentes puntos del planeta. El centro del análisis está puesto en el rock and roll como fenómeno que no solo implica el universo musical, sino que abarca un espacio bastante más amplio, que lo incrusta e integra a cualquier referencia civilizatoria y se destaca por su fuerza comunicativa y poder identificante de varias generaciones. En torno al género, se irán desgranando, primeramente los antecedentes y fuentes de su formato y consistencia musical, algunos de sus puntos más destacados y las derivaciones que ha provocado y conforman el ámbito sonoro de este tiempo. El presente se aboca a tratar lo referente al blues como uno de los géneros que se identifican como “antepasados” de lo que será el rock and roll, en el segundo de esta sección abordaremos a otros igualmente significativos en la conformación de la matriz estilística del estilo musical.

“Vivimos en un mundo en el que la gente se esconde para hacer el amor y hace la guerra a cara descubierta”. Algo así había dicho John Lennon en los primeros años de la década de los setenta del siglo XX, cuando profesaba y desarrollaba una filosofía de vida centrada en la lucha por la paz y el amor. Una fría noche de diciembre de 1980, la muerte lo emboscó en un zaguán, de la mano de un sicópata anónimo, que alcanzaría celebridad a partir del crimen.

A partir de 1945, si bien muy buena parte de la Humanidad estaba expectante ante la eventual tercera guerra mundial, la misma no se produjo. En su lugar, una lúgubre y prolongada “guerra fría”, con algunos puntos muy calientes, se desarrolló a lo largo de cuarenta años entre las dos potencias emergentes de aquella segunda conflagración mundial. Hacia la última década del siglo, una de las potencias feneció, como en la historia de Occidente había ocurrido otras veces, víctima y presa de sus propias debilidades. En efecto, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, implosionó al conjuro de la evocación de las libertades republicanas y, cuando algunos pronosticaron el “fin de la historia”, el mundo siguió en conflicto casi permanente hasta esta tercera década del siglo XXI en la que vivimos.

La música popular avanzó a paso cada vez más veloz en estos últimos cincuenta años, recogiendo, reproduciendo y revalorizando las influencias y aportes de las generaciones anteriores y de estilos que permanecieron en la memoria y la práctica cotidiana, desarrolló nuevos estilos y se nutrió de aportes tecnológicos que, tanto a nivel de la música como de toda la actividad humana, era muy difícil de imaginar algunas décadas atrás.

El presente intentará recorrer la evolución de las corrientes musicales que, con sus raíces en los siglos anteriores, tomaron fuerza y se consolidaron como códigos válidos de comunión y comunicación en el lenguaje de las nuevas generaciones. A nivel internacional, una forma de abordar ese complejo entramado de entrecruce de estilos con sus respectivas influencias, podría ser la de poner el centro en el rock and roll, tomar las corrientes que lo influenciaron y lo fueron dando forma y, al menos, enunciar los derivados que las décadas siguientes a su apogeo, se extendieron por el mundo, copando y abarcando las preferencias de las nuevas generaciones.

El blues

La periodista y crítica Carolina Martínez, expresa que el blues nace de la mezcla de músicas religiosas propias de las comunidades afro afincadas en EEUU a fines del siglo XIX y principios del XX, conjuntamente con los cantos entonados en las labores del campo, legado que viene desde los tiempos de la esclavitud. A esa mixtura deben agregarse las músicas tradicionales inglesas e irlandesas, particularmente de origen celta, que habían llegado a América con los colonos británicos.

De su condición de testimonio del abuso del hombre blanco sobre el esclavo negro, proviene su caracterización como expresión de lamento, tristeza y melancolía, lo cual da significado el término blues, expresión que, etimológicamente, podría asociarse al término “blue devils”, o demonios azules, que refiere a la depresión y la tristeza.

En lo estrictamente musical, el estilo tiene una estructura de doce compases y ritmo de shuffle, con el uso de técnicas expresivas de guitarra y armónica, y la utilización frecuente del recurso de la “llamada-respuesta”, técnica basada en la sucesión de frases musicales estructuradas a modo de diálogo entre instrumento y voz.  Las letras hacen hincapié en el sentimiento por sobre la mera descripción, para lo cual se utilizan técnicas como el melisma en la entonación, dotándola de una fuerte carga expresiva. Originariamente se basó en una única línea repetida tres veces, evolucionando luego a una única repetición de una línea seguida por una línea final, estructura que posteriormente se hará estándar.     

A lo largo del siglo XX su influencia se extiende por todo el territorio norteamericano desde los estados sureños. Para ello fueron importantes los “Minstrels”, pequeñas obras teatrales itinerantes en las que los actores blancos reflejaban, en forma de parodia, a veces despectiva en otras evocativa, la vida cotidiana de los negros en el campo, sus hábitos y prácticas culturales y religiosas. Esta forma de expresión tomaba elementos de la ópera inglesa, combinada con la música afro.

  • Dentro del estilo se distinguen varias variantes, entre las que se destacan:
  • -El delta blues: uno de los primeros que se originaron, oriundo del delta del Misisipi, caracterizado por la utilización de ritmos lentos y pasionales, tocados básicamente con guitarra y armónica
  • -El Chicago blues: variación del anterior, al que los músicos de Illinois le agregaron guitarra amplificada, bajo, batería, teclados y, eventualmente, saxofón.
  • -El Texas blues: creación de los trabajadores africanos de la región y que se caracteriza por poner la guitarra en un primer plano, influencia directa en lo que será el blues-rock de fines de los sesenta y años siguientes.

Las formas expresivas se extendieron también a los instrumentos, como el bend o vibrato y el slide, que consistía en desplazar un elemento metálico sobre las cuerdas en el mango de la guitarra, haciendo evolucionar el sonido en forma ascendente. Igualmente se generaliza el cross.harp, en la armónica, que consistía en modificar la escala natural del instrumento combinando el aspirado, el denominado draw, con el soplido o blow, bajando o subiendo a voluntad la tonalidad del instrumento y adaptando su ejecución a la sensibilidad del momento. También se usaba con frecuencia la técnica de ahogar o doblar cuerdas de guitarra, eventualmente el cuello o aplicar una placa metálica o cuello de botella a las cuerdas.

Muchos de los elementos del blues, como el patrón de llamada y respuesta y la utilización de las notas de clásicas del género, pueden encontrarse en las raíces de la música africana; particularmente, se señalan algunas características determinantes del blues, como son el uso de melismas y una entonación nasal, que pueden sugerir la conexión con la música del África Occidental.

Las canciones del primer período, de creadores como Leadbelly y de Henry Thomas, muestran formas musicales de doce, ocho o seis compases, basadas en acordes de tónica, subdominante y dominante. Está documentado incluso en partituras de las comunidades afro americanas del bajo Misisipi, en la calle Beale de Memphis y en las bandas de New Orleans.

La mayoría de los blues de la primera época contienen letras de corte realista, se la llamó “gut-bucket blues”, que era el nombre de un instrumento casero, con forma de bajo, fabricado con un cubo de metal que era utilizado domésticamente para limpiar las tripas de cerdo y convertirlas en chinchulines, comida de consumo masivo por su bajo costo y valor nutritivo. Estas canciones eran de tono depresivo y trataban sobre relaciones complejas. Se vincula a la mitología yoruba y a Eleguá, el orisha encargado de los caminos, aunque también se escribieron temas religiosos, cristianos y espirituales.

En general, cada acorde es tocado dentro de la estructura de séptima dominante y el último acorde suele ser dominante, obrando de esa forma, como puente al principio del compás siguiente. Las letras generalmente terminan en el último golpe del décimo compás o en el primero del undécimo. El golpe final se posiciona en la séptima dominante y de esa manera da tensión al siguiente verso de la canción.

Es frecuente que los cantantes y músicos de blues toquen “glissando”, lo cual consiste en golpear las dos notas para luego soltar la “nota de adorno”. En la progresión, los acordes tónicos, subdominantes y dominantes suelen tocarse como séptimas dominantes, utilizándose también frecuentemente la séptima menor. Usualmente, el blues se toca en escala menor, con la característica del uso de la quinta en la tónica, tocada o cantada con la quinta justa en la armonía.

Hacia los años veinte, la industria discográfica crea las categorías “música racial” (para negros) y “música hillbilly” (para blancos). En esa época no había distinción entre blues y country, el único elemento distintivo era la raza del intérprete. El blues provenía de la cultura afroamericana; el origen del espiritual negro, surgido en las Hébridas, archipiélago de la costa oeste de Escocia, lugar desde donde provenían sus amos.

Ya en la década del cincuenta comienza a expandirse el blues electrónico, manteniéndose Chicago como centro de difusión. Su estilo se caracterizaba por el uso de la guitarra eléctrica, la “stell guitar”, la armónica y la base rítmica del bajo y la batería, alternativamente se utilizaba el saxofón. Los principales registros de ese período son los del sello Chicago Chess Records, fundado en 1947, destacándose en ese entonces ya intérpretes como Muddy Waters, Willie Dixon, Freddie King y, fundamentalmente, comenzaba a descollar la figura de B. B. King.

En este período, el blues ya forma parte del núcleo musical de la cultura popular de masas y comienzan a sumarse músicos que, paulatinamente, irán oficiando de puente hacia al rock and roll. Tales los casos de Bo Diddley, Chuck Berry, Little Richard y, sobre finales de la época, Elvis Presley y Bill Haley. Hacia fines de los sesenta, el blues, como así también el country, comienzan a transitar un camino común con el rock and roll y se convierten en un movimiento internacional.

Riley Ben King nació en Berclair, Misisipi, el 16 de setiembre de 1925 y murió en Las Vegas, Nevada, el 14 de mayo de 2015. Se destaca por haber introducido un estilo de solos de guitarra basado en vibratos brillantes que, en lo sucesivo, influiría fuertemente en el toque de la guitarra eléctrica en diferentes estilos, particularmente en el blues electrónico y el rock en todas sus variantes. Especialmente, se menciona la fuerte influencia que ejerció sobre Elvis Presley, de quien era amigo personal.

A lo largo de su carrera y su propia evolución como instrumentista, desarrolla una fluida fusión de géneros musicales como el blues, el jazz, el swing y el pop, utilizaba una guitarra Gibson ES-335, a la que llamó “Lusille”, como consecuencia de un episodio que le tocó vivir, y que llevó a la firma fabricante de ese instrumento, a desarrollar un modelo con ese nombre.

Creció cantando en un coro de góspel de la iglesia bautista Elkhorn de Kilmichael, pero ya hacia 1943 tocaba en otras iglesias y en el estudio de una radio local. En la década del cincuenta ya era un nombre célebre del rhytmm and blues y entre 1952 y 1955 estaba en los primeros puestos en la lista de éxitos de RyB de la revista Billboard. Siempre procuró rodearse de músicos y arregladores de jazz, para dar a sus interpretaciones solistas el marco de mayor calidad posible. Ya a partir de los años setenta, toca con distintos músicos de rock and roll como Eric Clapton, Jimmy Page, Carlos Santana y otros. Dejó grabados más de cincuenta discos y obtuvo, a lo largo de su carrera, quince premios Grammy. Uno de sus temas más célebres fue “The Thrill is Gone”, grabado en 1969, en tanto que una de las más destacadas grabaciones en vivo fue “Live in Cook Country Jail”. Igualmente, se destaca muy especialmente su trabajo en “When Love Comes to Town”, grabado con la banda irlandesa U2.

BB King y Janis Joplin, entre el feeling y el delirio

Janis Lyn Joplin nació en Port Arthur, Texas, el 19 de enero de 1943 y murió en Los Ángeles, California, el 4 de octubre de 1970. Ícono absoluto del blues y el rock and roll, también de la cultura hippie. Integra una suerte de “especie legendaria”, junto a Brian Jones, Jimy Hendrix, Jin Morrison, Kurt Cobbian y otros, todos jóvenes que murieron cuando aún eran veinteañeros, en la cúspide de sus respectivas carreras artísticas y víctimas de los excesos.

Hija de un hogar religioso, Janis toma contacto ya en la adolescencia con material de artistas del blues afroamericano. Así conoce a Bessie Sith, Ma Rainey y Lead Belly, ya cantando en un coro, conoce a otros exponentes como Odette, Billy Holiday y Big Mama Thorton. En esos tiempos comienza a frecuentar bares de Louisiana y entra en contacto directo con el jazz y el blues. Estudia Bellas Artes en la Universidad de Texas en Austin y comienza a cantar en forma habitual en bares y clubes. En 1963, con veinte años, se traslada a San Francisco, donde se estaba incubando el movimiento hippie, tomando contacto con músicos y poetas, al año siguiente, graba con Forman Kaukhonen, quien luego será guitarrista de la banda Jefferson Airplane, con la cual Janis tendrá una relación muy estrecha.

Entre 1965 y 1968 se integra a la banda Big Brother and the Holding Company y graba su primer álbum profesional. Por esos tiempos, solía compartir escenario con grupos como The Grateful Dead, Jefferson Airplane y otros, en bailes y festivales al aire libre, los cuales ya se estaban realizando en varias zonas del país. De esa forma, es invitada a participar en el Festival de Monterrey, junto a artistas de la talla de Jimy Hendrix, The Mamas and de Papas y The Who. En esa ocasión interpreta una versión del blues “Ball And Chain”, que luego grabará y se volverá emblemática.

Su primer disco solista fue “Cheap Thrills”, editado en agosto de 1968, que registra dos récords difícilmente igualables: en tres días obtuvo el disco de oro y en el primer mes vendió un millón de copias. En 1969 empieza a tocar con su nueva banda, la Kosmic Blues Band, que hacía una mezcla muy interesante de rock puro, soul y blues. En el mes de abril parten de gira por Europa y en agosto de ese mismo año actúa en el legendario festival de Woodstok. El último concierto de la banda se desarrolló el 19 de diciembre de 1969, en el Madison Square Garden de Nuevo York. Su último disco grabado fue “Pearl”, que salió a la venta seis semanas después de su muerte.

Poseía un registro de mezzosoprano, con un rango vocal de tres octavas y dos notas. Su voz tenía una poderosa rugosidad, era gutural en el pecho y algo rasposa, características que la hacían especialmente apropiada para lograr el “feeling” característico del blues. Se le adjudica además la interpretación de varios géneros además del blues puro, tal el caso del rock psicodélico, el rock blues, el soul, el rock ácido, el hard rock. También incursionó en el folk y el country. Todo un muestrario de la música popular de los años sesenta en adelante y con raíces que se hunden en los orígenes mismos de los géneros más genuinos.

Su voz se valora por una calidad cruda y emocional, mezcla de blues, rock y soul. Uno de los elementos distintivos es el uso del gruñido, técnica que le añade un tono áspero al timbre. También sobresalía muy especialmente, su uso muy particular del vibrato, que aportaba a sus interpretaciones emoción y expresividad. Para algunos críticos, parecía como que emitía dos voces a la vez, una nota y una sub nota, una especie de armonía con su propia garganta, como si ésta fuera un instrumento capaz de emitir acordes vocales. Son especialmente memorables sus actuaciones en vivo, que transmitían energía y un magnetismo muy fuerte, con un estilo extravagante que rompió todos los estereotipos sobre artistas femeninas.

  • sitio web los40.com
  • tranvías.com
  • Wikipedia

Facebook
WhatsApp
X
LinkedIn
Telegram