Hablemos de economía II

Los indicadores económicos son algo así como los “convidados” siempre presentes en la mesa de la información económica. En efecto, frecuentemente oímos hablar de PBI, IPC, inflación, déficit fiscal y otras cuestiones de esa especie; a fuerza de reiteración, a uno le va quedando, como dando vueltas en la cabeza, el significado de esos términos, al menos desde nuestra limitada óptica de ciudadanos no familiarizados con los temas económicos. El presente intentará una definición clara y concreta sobre algunos de estos términos, el objetivo es “traducir” su entramado conceptual para que se transformen en una especie de bocadillo al menos masticable y aproximadamente digerible. Para eso, recurriremos a algunas definiciones de la Academia a las que procuraremos aterrizar en el lenguaje común y, sobre todo, integrarlas a nuestro círculo de temas de interés. Porque lo que resulta claro es que, esos términos, que a menudo describen una muy curiosa línea de rima poética, tienen que ver con nuestra existencia desde que abrimos los ojos en la mañana hasta que nos entregamos al descanso al finalizar la jornada. Esta es la invitación para adentrarnos en el presente, dentro de las posibilidades y los recursos disponibles, se recurrió a información de los organismos oficiales de nuestro país, valorando muy especialmente su alto grado de confiabilidad, aspecto resaltado a nivel general, tanto en los ámbitos de las diversas actividades como por el sistema político y la crítica especializada nacional y extranjera.
  • Los indicadores económicos son índices que reflejan la condición, el desempeño y el dinamismo de una economía o actividad económica determinada. Es una medida macroeconómica que permite conocer la realidad de un determinado momento y planificar a futuro. Por esa razón se discrimina en indicadores “rezagados”, “coincidentes” o “adelantados”, según su relación con el momento de que se traten las mediciones realizadas. Como el propio calificativo lo indica, en algunos casos refieren al resultado de los planes y medidas previstas, considerando los resultados obtenidos; los “coincidentes” explican la situación presente de la economía, en tanto que los “adelantados” plantean una proyección a futuro y, a la vez, son fundamento de lineamientos que se elaboran hacia adelante.
  • Su importancia es relevante para gestionar, planificar y estimular la inversión, igualmente, son un aporte muy importante para evaluar la “salud” de una economía. Son publicados periódicamente, generalmente con una frecuencia mensual o trimestral, según su naturaleza, como forma de informar a los diferentes sectores sobre la realidad económica y sus impactos. Los mismos suelen ser de obtención gratuita y de acceso público y se realizan con un sistema de medición que supone una metodología evaluada técnicamente en los ámbitos profesionales correspondientes.
  • Como se verá en los casos que definiremos especialmente, reflejan realidades muchas veces complejas, involucrando a factores de diferente signo, por lo cual siempre están sujetos a interpretaciones y generan opiniones diversas. Si bien se expresan y refieren específicamente a cifras concretas, en la medida que se utilizan para efectuar proyecciones y evaluaciones, las observaciones subjetivas son inevitables, generándose diversos enfoques. Además, un mismo indicador puede reflejar realidades muchas veces diametralmente opuestas, según sea evaluado por uno u otro sector, es el caso de determinados índices que impactan de diferente forma entre sectores como, por ejemplo, el empresarial y el sindical.
  • En síntesis, los indicadores económicos son cifras anticipadas, coincidentes o rezagadas que reflejan las condiciones generales de la economía. De esa forma, valores como el PIB, el desempleo, la inflación o ciertos precios informan a los responsables políticos, particulares, empresas e inversores no solo sobre la situación actual de la economía, sino también sobre su posible evolución. Estos indicadores pueden utilizarse para orientar las políticas gubernamentales o definir estrategias de inversión; en línea con esa dinámica que hace a la realidad interna de cada país, el impacto también se traslada al ámbito global, donde las economías más fuertes generan impactos más contundentes y relevantes sobre toda la economía mundial.
  • Este último punto es especialmente importante en el marco de una economía global tan integrada e interdependiente, en ese sentido, los avatares internacionales, conflictos tanto bélicos como económicos y de diversa naturaleza, influyen de forma marcada en la economía interna de las naciones. Esto se visualiza muy claramente en casos en los cuales, esas situaciones conflictivas impactan sobre factores económicos relevantes como pueden ser el combustible, la libre circulación del comercio, los desastres ambientales o climáticos, etc. También tiene una incidencia determinante, la situación interna de los países, su mayor o menor grado de estabilidad política e institucional, sus antecedentes en materia de acuerdos para ponderar su credibilidad y factores de esa índole.

  • Es uno de los indicadores más utilizados y citados en las crónicas económicas y una referencia muy precisa a la hora de evaluar la situación económica de un país. Una definición técnica establece que:
  • “Es la suma de los valores monetarios de los bienes y servicios producidos, por empresas, administraciones públicas y hogares, durante un año determinado.”
  • El cálculo de este indicador se elabora a través de tres enfoques: la producción, el gasto y el ingreso, por su centralidad y por ser el que se utiliza genéricamente, vamos a desmenuzar específicamente el PBI calculado por el enfoque de la producción. Para ello se considera el Valor Bruto de Producción (VPB), o sea la suma total del valor de bienes y servicios producidos; el Consumo Intermedio (CI), lo que se usó en la producción de esos bienes y servicios, y que demandó un gasto, y el Valor Agregado, es decir el valor que adquiere lo producido al adicionarse el proceso productivo y su industrialización. De esa forma se llega a la siguiente formulación:
  • Respecto a los otros enfoques, si bien su referencia se utiliza para fines más específicos, igualmente vinculan valores relevantes, por ejemplo, el cálculo sobre la base del enfoque del gasto involucra elementos como la Formación Bruta de Capital Fijo (valor de los bienes duraderos nuevos y los servicios incorporados), y toma en cuenta el volumen de exportaciones e importaciones de bienes y servicios. El enfoque del ingreso se centra en la relevancia de aspectos como los impuestos y subvenciones.
  • En síntesis, se trata de un indicador que relaciona e impacta en su cálculo y consideración, aspectos muy importantes que hacen a la dinámica económica de un país y permiten calibrar sus perspectivas de desarrollo, así como la viabilidad de su sistema económico. A la vez, da un panorama bastante preciso de la realidad económica, con miras a incentivar la inversión tanto nacional como extranjera.
  • Un aspecto muy importante a tener en cuenta al analizar la evolución del PBI de un país es considerar de qué forma su variación impacta sobre los diferentes sectores de la población. Por ejemplo, la economía de un país puede experimentar un crecimiento sostenido, aspecto que se ve reflejado en el PBI, pero el mismo aparece concentrado en determinado sector o sectores, quedando el resto de la sociedad afuera de ese efecto positivo. Se ha dado con frecuencia, en una perspectiva histórica y global, que una economía presenta un cuadro de crecimiento, pero dicha prosperidad no se refleja en las condiciones de vida y el ingreso, capacidad de consumo y bienestar de la población en general. Por esa razón, también se mide y establece la participación de cada sector en el PBI, por ejemplo, la participación del capital, la participación de los salarios, etc.
  • El Índice de Precios de Consumo (IPC) es un indicador económico cuyo objetivo es medir la evolución de los precios de los bienes y servicios de consumo adquiridos por los hogares y las personas en el mercado. Como condición general, no incluye determinados bienes como los recibidos en especie, de auto consumo o auto suministro, bonificaciones de diversa especie, etc. En Uruguay, el mismo se actualiza mensualmente y es una referencia excluyente a efectos de evaluar la marcha de un factor económico de fundamental importancia como es la inflación.
  • Su grado de representatividad está determinado por la adaptación de este indicador a la realidad económica del momento, para ello, los artículos seleccionados que forman parte de la canasta de la compra deben ser los más consumidos por la mayoría de la población, los establecimientos de la muestra son los más visitados y la importancia relativa de cada artículo, debe responder a las tendencias de consumo de los hogares. Además, está concebido para establecer comparaciones en el tiempo y la misma exige que todos los elementos que definen este indicador permanezcan estables a lo largo del tiempo, a excepción de los precios recogidos mensualmente, lo cuales, en algunos casos, son de alta volatilidad. De esta forma, se procura que cualquier variación sea sólo debida a cambios en los precios de los artículos seleccionados y no a cambios en el contenido metodológico en el cálculo del indicador.
  • Respecto a lo anterior, expresa el Instituto Nacional de Estadísticas de nuestro país: “Su principal utilidad radica en que son menos sensibles a variaciones transitorias originadas en determinados bienes y servicios, cuyos precios suelen presentar fluctuaciones abruptas y reversibles. Ejemplos típicos son los incrementos en frutas y verduras por factores climáticos o las variaciones en los precios internacionales del petróleo. Adicionalmente, estos indicadores se caracterizan por una metodología de cálculo sencilla, ágil y transparente”.
  • La División de Estadísticas Económicas del INE define lo que denomina “Consumo Subyacente”, con ello hace referencia a productos que son menos sensibles a variaciones transitorias originadas por diversas circunstancias, cuyos precios suelen presentar fluctuaciones abruptas y reversibles. Adicionalmente, estos indicadores se caracterizan por una metodología de cálculo sencilla, ágil y transparente; ésta constituye una práctica presente en los indicadores de varias economías mundiales. También se incluyen en este grupo, aquellos productos que son de precios regulados, recurso que muchas veces utilizan las administraciones para manejar con más rigor el precio de determinados productos que se consideran estratégicos, para que no queden expuestos a la volatilidad de los mercados.
  • Otra desagregación que se realiza es la calificación de IPC Transable o no Transable. El IPC Transable mide la evolución del precio de los productos importados o que enfrentan competencia de bienes importados, o aquellos que se comercializan en el exterior. En el precio de estos productos influyen las variaciones en el tipo de cambio y por las variantes de los mercados internacionales, por lo que es un buen indicador de como impactan dichos mercados en los precios internos. Por su parte, el IPC No Transable, mide la evolución del precio de los productos que no presentan competencia extranjera, y es un indicador que refleja como la demanda doméstica y la cadena de suministro impacta en los precios.
  • Estas consideraciones traen aparejadas algunas conclusiones que hacen a la dinámica socio económica desde un enfoque integral. Al efectuar las mediciones atendiendo las variables indicadas, puede observarse y dimensionarse el impacto que la coyuntura internacional genera sobre la economía local. Igualmente, la desagregación de los productos que integran el grupo de los medibles para establecer el indicador, permite determinar que, el índice resultante, no impacta de la misma manera en los diferentes sectores de la sociedad. Un ejemplo claro lo constituye la influencia del rubro alimentos, el mismo es de esos que son de primera necesidad, pero el porcentaje de los ingresos que se destina al mismo no es igual según e nivel de ingreso de los consumidores. Si el rubro alimentos tiene una variación, impactará más fuertemente en aquellos sectores de ingresos bajos, que destinan un porcentaje mayor de sus ingresos a cubrir el mismo, que los que, al disponer de mayores ingresos, los destinan a otros fines, muchas veces suntuarios o superfluos.

  • El Índice Medio de Salarios (IMS) en Uruguay es un indicador que mide la evolución mensual de las remuneraciones de los trabajadores dependientes, formales e informales, tanto del sector público como del privado. El mismo se determina considerando diversos factores, de acuerdo a la metodología manejada por el INE, en el caso de Uruguay, los que se toman para el cálculo son los siguientes:
  • -Muestra representativa: selección una muestra de empresas y categorías laborales específicas en todo el país.
  • -Promedio ponderado: Se calcula el promedio de las variaciones del salario líquido (o nominal según corresponda) de los trabajadores seleccionados dentro de cada empresa, agrupados por rama de actividad y tamaño.
  • -Ponderación sectorial: Se obtiene un promedio ponderado combinando los índices correspondientes al sector público y al sector privado.
  • -Fórmula: Se utiliza la denominada “fórmula de Laspeyres” modificada, o, conjunta o alternativamente, un método de encadenamiento de índices, tomando un mes base específico que se iguala a 100, para poder comparar el poder adquisitivo a lo largo de un tiempo determinado.
  • La normativa uruguaya contempla dos variantes principales para el cálculo de la variación de los índices:
  • -IMS (Índice Medio de Salarios): Considera el salario líquido del trabajador, descontando los aportes personales a la seguridad social, el Fonasa, el IRPF y otros.
  • -IMSN (Índice Medio de Salarios Nominales): Establecido por ley, mide la evolución de los ingresos sin descontar los aportes personales. En Uruguay, el IMSN se utiliza obligatoriamente por mandato constitucional para el ajuste anual de las pasividades (jubilaciones y pensiones).
  • En síntesis, el Índice Medio de Salarios (IMS) permite estimar la evolución de los ingresos corrientes de los trabajadores en relación de dependencia, públicos y privados de todo el país. No debe dejar de considerarse que se trata de un valor promedio, lo cual no significa que todos los trabajadores perciban ese salario, por esa razón, al analizarse la realidad salarial del país, debe también tenerse en cuenta el valor del Salario Mínimo Nacional (SMN), que en el Uruguay, se fija por decreto del Poder Ejecutivo, en períodos que oportunamente se determinan por las autoridades y se ajusta siguiendo determinados parámetros.
  • La gráfica siguiente ilustra sobre los datos correspondientes a Uruguay al día de hoy:
  • Una información importante es que, tanto el Índice de Precios al Consumo como el Índice Medio de Salarios, se publica por parte del INE, en forma mensual. Se accede libremente a los datos ingresando a la página del organismo, donde también puede consultarse información histórica sobre estos y otros indicadores económicos y sus valores en el país.

  • El Índice de Salario Real (ISR) refleja los cambios en la cantidad de productos y servicios que pueden adquirirse con el ingreso que percibe la persona. El procedimiento que se utiliza para el cálculo de este índice, se denomina “deflactación”, en el mismo se compara la evolución del salario respecto a los precios de los artículos de consumo. En síntesis, es un valor que surge directamente de los índices referidos en los párrafos anteriores y mide el poder de compra de las personas sobre un conjunto de bienes y servicios.
  • El ISR se obtiene deflactando los índices de salario nominal por el índice de precios al consumo de acuerdo a la siguiente fórmula: (IPC). ISR = (IMS / IPC) *100. Se utilizan datos con base a un mes determinado, llevando el valor del salario real de ese mismo a 100 y calculando la variación a partir de esa medida base y ese plazo. En Uruguay, el índice de base tomado actualmente es a julio de 2008.
  • El cálculo del salario real permite conocer mejor el nivel en que se encuentran los salarios nominales. Si una persona gana 1000 pesos por mes y existe una inflación de 2 % anual de los bienes que compra, al final del año su salario real se habrá reducido un 2 %, aunque el salario nominal siga siendo el mismo, es decir que, con el mismo salario se pueden adquirir menos bienes y servicios.
  • El salario real también se puede calcular internacionalmente teniendo en cuenta las diferencias precios relativos entre diferentes países. De esa forma puede establecerse que dos personas que viven en países distintos, pueden ganar el mismo salario nominal, a esos efectos se toma como base una moneda “fuerte”, como puede ser el dólar, referente internacionalmente, pero como en uno de esos países con esa suma se pueden comprar más bienes que en el otro, la primera tendrá un salario real más alto que la segunda, aunque los salarios nominales en esa moneda tomada como base, sean iguales.
  • La actividad: es el coeficiente que surge de dividir la actividad económica de un país y su población. Se determina mediante una clasificación general de la población que permite establecer si una persona es o no económicamente activa, la determinación de esta condición está relacionada con la edad mínima, que en el Uruguay se estableció en 14 años, y con un período de referencia, que se fijó en la primera semana del mes corriente de la entrevista.
  • A partir de las recomendaciones, la población se puede clasificar de acuerdo al siguiente cuadro:
  • Respecto a la ocupación: se considera como ocupado a toda aquella persona de 14 años o más de edad, que trabajó por lo menos una hora durante el período de referencia de la encuesta, que no trabajó por estar de vacaciones, o por enfermedad o accidente, conflicto de trabajo o interrupción del trabajo a causa del mal tiempo, averías producidas en las maquinarias o falta de materias primas, la condición es que tenga empleo y que se produzca su seguro retorno al mismo.
  • Además, las personas ocupadas se pueden clasificar en las que tienen un empleo asalariado, es decir, que hayan hecho alguna tarea a cambio de dinero o especie y las que mantienen algún vínculo laboral formal, aunque no estén trabajando regularmente. Igualmente, quienes tengan una ocupación independiente que hayan realizado algún trabajo en el período de referencia a cambio de valor o al frente de una empresa, aunque no estén trabajando en ese momento por razones específicas.
  • Personas desempleadas: son las que durante el período de referencia considerado no está trabajando por no tener empleo, que lo busca activamente y está disponible para comenzar a trabajar de inmediato. Por definición, también son desocupados aquellas personas que no están buscando trabajo porque aguardan resultados de gestiones ya emprendidas y aquellas que comiencen a trabajar en los próximos 30 días.
  • Estos índices se calculan también mediante fórmulas, aplicando factores que se vinculan entre sí y que se detallan, con las siguientes aclaraciones: PET significa Población en Edad de Trabajar, PEA se refiere a Personas Económicamente Activas. Las fórmulas son las siguientes:
  • Tasa de actividad=PEA/PET×100
  • Tasa de empleo=Personas ocupadas/PET×100
  • Tasa de desempleo=Personas desocupadas/PEA×100
  • El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es un indicador propuesto por la ONU que mide el progreso de un país más allá de los parámetros puramente económicos. Se funda en la visión humanista integradora que considera que, la economía como ciencia, debe poner en el centro de la consideración al ser humano, hacerlo el punto de referencia para medir su verdadera eficiencia. Este indicador evalúa tres dimensiones básicas: salud (esperanza de vida), educación (años de escolaridad) e ingresos (ingreso nacional bruto per cápita)*, otorgando una puntuación entre 0 y 1.
  • *El ingreso nacional bruto (INB) per cápita surge del coeficiente entre el total de PBI dividido por la población de un país
  • En función de lo antedicho, su composición sería la siguiente:
  • Salud: Medida a través de la esperanza de vida al nacer.
  • Educación: Cuantificada con los años promedio de escolaridad para adultos y los años esperados de escolaridad para niños.
  • Nivel de vida: Representado por el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita.
  • Con estos valores, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) clasifica a los territorios en cuatro niveles de desarrollo: muy alto, alto, medio y bajo. En los últimos informes globales, Uruguay se ubica en el puesto 48 a nivel mundial, logrando un IDH de 0,862, lo que lo posiciona dentro de la categoría de «muy alto desarrollo humano».

Muestra del IDH de países de diferentes regiones, (Elaborado sobre datos del PNUD)

  • El análisis del cuadro precedente permite detenernos sobre determinadas consideraciones. Una de ellas es visualizar que Uruguay estaría por encima de la media de 0,83 de los valores considerados, con lo cual se posiciona dentro del rango que establece el organismo internacional. Otro aspecto a destacar es la enorme diferencia entre los puntos extremos, obsérvese que el IDH de Noruega es el 248% superior al índice de Nigeria, ello permite apreciar la diferencia en las condiciones de vida entre las diferentes regiones del planeta. A su vez, el PBI de EEUU es bastante superior al de Canadá, Australia y Noruega, sin embargo, estos últimos lo superan en IDH, lo cual evidencia la diferencia en las prioridades de las políticas económicas de los gobiernos.
  • El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es una medida resumida del logro promedio en dimensiones clave del desarrollo humano: una vida larga y saludable, conocimiento y un nivel de vida digno, constituye la media geométrica de los índices normalizados para cada una de las tres dimensiones. Puede utilizarse para cuestionar y proponer sobre las decisiones de políticas económicas nacionales, de su consideración puede surgir que, dos países con el mismo nivel de Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita, pueden tener resultados de desarrollo humano, muchas veces muy diferentes, lo cual pone en debate el tema de las prioridades que consideran los distintos gobiernos.
  • Igualmente, es importante tener en cuenta que IDH realiza mediciones específicas, y solo abarca una parte de lo que implica el desarrollo humano. En su medición, no refleja las desigualdades, la pobreza, la seguridad humana, el empoderamiento, etc., para obtener una visión más completa e integral del nivel de desarrollo humano de un país, es necesario analizar otros indicadores y recurrir a otras fuentes de información.
  • El índice, del cual deriva el coeficiente de Gini es una medida que se utiliza para determinar la desigualdad entre las personas de un país o región. La misma fue ideada por el matemático y estadístico italiano Conrado Gini en el año 1912, se utiliza para medir la desigualdad en los ingresos y su uso es extensivo para medir cualquier forma de distribución desigual. Cabe aclarar que, también se utiliza para establecer el comparativo sobre la renta y el patrimonio, efectuando la operación con otros valores específicos.
  • Es un número entre 0 y 1, el 0 se corresponde con la perfecta igualdad, es decir que todos tienen los mismos ingresos, en tanto que 1 sería el caso opuesto, es decir que una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno. El índice de Gini es el coeficiente de Gini expresado en referencia a 100 como máximo, en vez de 1, y es igual al coeficiente de Gini multiplicado por 100. Como se ha indicado, se utiliza sobre todo para medir la desigualdad en los ingresos, pero también puede utilizarse para medir la desigualdad en la riqueza, referida a los bienes patrimoniales. Este último uso requiere que nadie disponga de una riqueza neta negativa.
  • En síntesis, se trata de una medida estadística utilizada para evaluar la desigualdad económica y la distribución de ingresos o riqueza en una región o país, como calcula porcentajes, y, en consecuencia, valores relativos, puede utilizarse también para medir la desigualdad de países con ingresos y PBI diferentes. De su interpretación se deriva el siguiente axioma:
  • -Cercano a 0: Representa una sociedad donde los ingresos están distribuidos de manera muy equitativa entre todos los habitantes.
  • -Cercano a 1: Indica una fuerte concentración de la riqueza, donde una sola persona o un grupo muy reducido acapara casi todos los ingresos. 
  • Se obtiene a partir de la denominada Curva de Lorenz, un gráfico donde el eje horizontal muestra el porcentaje acumulado de población y el eje vertical el porcentaje acumulado de ingresos. El índice de Gini se calcula como el cociente entre el área que queda entre la línea de perfecta igualdad y esta curva, dividido por el área total debajo de la línea de igualdad. 
  • Esquema de la Curva de Lorenz, la cual está representada por la línea roja que fluctúa entre la línea verde diagonal y el ángulo inferior derecho; el eje horizontal representa el total de la población de determinado país y el vertical el total de los ingresos de sus habitantes. Al efectuar la operación surge el coeficiente que se hace figurar en la línea correspondiente.
  • Los cuadros que se presentan a continuación, ilustran sobre las diferencias de niveles de desigualdad que se dan en el mundo de este siglo XXI. En el primero de ellos se establece un comparativo por continente, con la aclaración de que, en los casos de Asia y Europa, considerando la heterogeneidad de situaciones que se observan entre diferentes países y regiones, se ha optado por establecer un promedio. El segundo cuadro ilustra sobre la brecha planteada entre los casos extremos, los de menor índice de desigualdad, que corresponden a países de Europa central, y los de mayor índice, ambos correspondientes a naciones africanas. Igualmente, tema que nos atañe especialmente, podemos observar que el nuestro, es el continente con mayor índice de desigualdad, si bien no es el más pobre del planeta.
  • En una próxima entrega desarrollaremos algunos otros conceptos que tienen que ver con la teoría económica y su vínculo con la problemática cotidiana, tanto de las regiones y países como de los hogares y las personas. A ese respecto, los párrafos siguientes se refieren a la opinión especializada, que recogemos a modo de conclusión del presente.
  • En un artículo publicado por The Guardian, con fecha 10 de junio de 2026, un grupo de economistas realizaron una especie de “manifiesto académico”, cuya claridad y contundencia exime de cualquier comentario. El mismo está firmado por 350 especialistas de distintas nacionalidades, algunos Premio Nobel y catedráticos de prestigio internacional entre los que figuran Jean Drèze, Pavlina Tcherneva, Tim Jackson, Bhumika Muchhala, Julia Steinberger, Ndongo Samba Sylla, Timothée Parrique, Olivier De Schutter, Joseph Stiglitz, Jayati Ghosh, Thomas Piketty, Kate Raworth y Jason Hickel.
  • En el mismo se expresan conceptos de relevancia para abordar la problemática global de este siglo XXI, se considera que la época es de una escasez prefabricada en un mundo más rico que nunca, en el que, aproximadamente un 10% de la población mundial, todavía vive en la extrema indigencia. Millones de personas no acceden a suficiente comida, una vivienda digna o atención médica básica, mientras una estrechísima minoría acumula una riqueza y un poder sin precedentes. Al mismo tiempo, las sequías, los mega incendios, inundaciones y olas de calor empujan al planeta al borde de sus límites.
  • Los ingresos nacionales se expandieron, pero los salarios se estancaron, el trabajo es más precario y se redujeron los servicios públicos. En lo alto, las fortunas crecieron desmesuradamente, pero en la base, las familias recurren a los comedores populares. El crecimiento se desvinculó de la prosperidad compartida y se volvió ecológicamente insostenible. Nos acercamos a un «planeta invernadero», en el entorno del 92% del exceso de emisiones globales de carbono corresponden al norte global, y el 10% de las personas más ricas son responsables de casi la mitad de las emisiones en el mundo. Mientras tanto, los sectores vulnerables son los que más padecen las pérdidas de cosechas y las subas en los precios de los alimentos. 
  • Los derechos humanos no son un aspecto secundario sino el principio organizador para medir las mejoras, establecer prioridades y resolver las concesiones. La protección social y los servicios públicos resultan esenciales, pero no pueden considerarse soluciones definitivas ante economías que, por diseño, generan salarios de indigencia, ocupaciones inseguras y viviendas inaccesibles.
  • Las cadenas de suministro globales permiten una vasta transferencia neta de mano de obra y recursos desde el sur hacia el norte. Ante esa realidad, la solidaridad internacional constituye una obligación legal y moral basada en una realidad histórica insoslayable, muchos países ricos construyeron su riqueza empobreciendo a otras regiones, a través de patrones de extracción vigentes hoy en nuevos formatos. 
  • Quienes viven en la marginalidad saben mejor que nadie que las instituciones fallan en la práctica, por tanto, es su experiencia la que debe guiar el diseño, la ejecución y el monitoreo de las estrategias contra la pobreza, desde las instituciones de base como los concejos deliberantes y las organizaciones sociales hasta los parlamentos y los foros internacionales.
  • Dicen los economistas que no partimos de cero, deben valorizarse las luchas originarias, las agrupaciones feministas, los gremios y el activismo por la justicia climática, que defienden y construyen futuros alternativos sostenidos en el cuidado colectivo y en la soberanía territorial. La consigna, transcripta textualmente dice: “La miseria es un producto fabricado, esa es la mala noticia y la buena noticia es que lo fabricado se puede desarmar y reemplazar”. Se hace un llamado a los liderazgos políticos en todos los niveles a actuar, a escuchar a los sectores más afectados y a tratar la solución a las carencias, la reducción de las brechas y la realización efectiva de los derechos humanos, ya que esa es la verdadera vara para juzgar una política económica.

Julio Rapetti

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