La consolidación de la brecha
- En la segunda parte de esta serie, se hizo referencia a la gestación de un sistema socio económico que abarcó todo el continente latinoamericano y que mostró facetas muy claras e identificables. Se mostraron las principales características del modelo, pautado por el confinamiento global de la región a ser proveedora de producción primaria, basada en mecanismos de mono producción que la condenaron al atraso y la marginalidad. Este proceso de dio a dos puntas, por un lado, la concentración de la tarea productiva a una mono producción traía aparejado la necesidad de ser importadora de todos los demás bienes necesarios para coexistir. Por otro lado, al ser rehén de los precios establecidos desde las economías centrales, su balanza comercial y, con ella el impacto en toda su economía, fue rotundamente desfavorable.
- Las condiciones socio económicas entonces, pueden encerrarse en unos pocos conceptos: primarización productiva, precarización laboral y social, informalidad y desorden administrativo. Todos estos rasgos, son claros síntomas del fenómeno de la dependencia. Este proceso, lejos de atenuarse, se profundizó entrado el siglo XX, con el agregado que, como correlativo a su precariedad crónica, la región sufrió más cruelmente las consecuencias de las crisis globales sucesivas de una primera mitad de sigo tumultuosa, entre acontecimientos político bélicos y crisis económica.
- En esta tercera entrega procuraremos puntualizar y contextualizar la realidad latinoamericana en un período que va desde comienzos del siglo hasta la década de los años setenta, en que comienza a implementarse un nuevo sistema económico que, con las variantes propias del cambio de época, se ha mantenido hasta nuestros días. Al mismo tiempo, marca el inicio de un proceso de autoritarismo que culmina en la sistematización regional de regímenes de dictadura, coordinados desde EEUU.
- A los efectos de favorecer su comprensión, se analizarán los diferentes planos de forma específica, con la aclaración de que, como ocurre en todos los procesos históricos, en los hechos, los mismos se dan en forma simultánea y de estrecha interacción. Cada aspecto, tanto el económico, como el político y el social, se influyen y condicionan mutuamente, manifestándose como las facetas o lados de una misma entidad, cuyo centro está ocupado por las comunidades que habitan la región de que se trate.
El panorama político
- El siglo XIX de las nuevas repúblicas americanas, surgidas del movimiento emancipador de la década de 1820, vivieron, en términos generales, en el marco de una situación política pautada por la inestabilidad, la volatilidad de la vigencia y consolidación de los poderes en pugna y por una profunda debilidad institucional. El esquema político adoptado fue el republicano liberal de origen europeo, en teoría, los nuevos países se transformaron en repúblicas, pero en los hechos, el funcionamiento institucional, en todos los casos sin excepción, distaba muchísimo de la aplicación de los fundamentos del modelo.
- El menú presente en todas las “mesas”, una década sí y la siguiente también, en el panorama político, fue el de los levantamientos comandados por caudillos, que recogían resabios de tradicionales liderazgos caudillescos “de hecho”, y las pretensiones del sector militar que, tras haber llevado sobre sus hombros la mayor parte del peso en lucha por la autonomía, aspiraban a mantener un sitial de privilegio. Frente a este grupo, se levantaba la opción letrada intelectual, liderada por los “doctores”, que procuraban aplicar en esta realidad el “recetario” de doctrinas y teorías que se remontaban a los tiempos de la Ilustración.
- A partir de esa dicotomía, dependiendo de la región, las influencias que en la misma operaban, la trascendencia económica y estratégica de su mono producción y otros factores, se produjeron la cantidad de combinaciones más variadas y complejas que pueda imaginarse. Alianzas puntuales, “traiciones imperdonables”, marchas mil quilométricas y cruentas asonadas “a degüello”, forman parte de la muy variada y pintoresca muestra de episodios políticos que pautaron la historia política de esa segunda mitad del siglo XIX.
- Motivado fundamentalmente por razones económicas que desarrollaremos en el parágrafo correspondiente, hacia finales del período y ya transitando las primeras décadas del siglo XX, el panorama político comenzó, primero en forma tenue y tímida, posteriormente de manera más firme y consolidada, a desarrollar un proceso de mayor estabilidad, caracterizado por la búsqueda de una mayor consistencia institucional, aunque muchas veces la misma fue más “cáscara” que sustancia. Pero lo real es que los países comenzaron a dar forma a sus respectivos sistemas, con rasgos comunes, pero manteniendo las particularidades de cada lugar, provocadas por diferentes realidades sociales e idiosincráticas.
- En los párrafos siguientes nos detendremos en los modelos políticos más significativos que se desarrollaron hasta promediar la segunda mitad de la década de los años sesenta, momento en que comienzan a sucederse rupturas institucionales y la crisis socio política global se manifiesta de manera cada vez más evidente.
La búsqueda dentro de los modelos republicanos
- Como se ha indicado, el sistema democrático liberal, aplicado a la región, lució notorias carencias:
- -Debilidad institucional y jurídica
- -Permanentes episodios de fraudes electorales motivados por pugnas de poder entre diferentes facciones
- -Fuerte injerencia de los sectores socio económicos más poderosos, la denominada oligarquía, en las cuestiones el Estado, hasta el punto de hacer coincidir el interés de éste con los propios
- -Postergación de las grandes mayorías en las decisiones nacionales
- No obstante, aún ante la evidencia de que el formato respondía a los intereses del sector oligárquico ligado al capital extranjero, se realizaron algunos intentos reformistas con diversos resultados. En Colombia, la izquierda intentó llegar al gobierno a través de las urnas, para lo cual debía terminar con la dinámica de alternancia en el poder de los partidos hegemónicos, el liberal y el conservador. La vía fue aumentar y profundizar la intervención del Estado en la economía, con el objetivo de defender, al menos de manera más efectiva, los intereses nacionales. La figura relevante del proceso, que conformó un ala radical dentro del partido liberal fue Jorge Eliécer Gaitán Ayala, jurista, escritor y activista político. La mano oculta del poder económico y los intereses conservadores, provocaron su asesinato en el año 1948, cuando todo parecía indicar que sería electo presidente en los comicios de 1950.
- Chile pareció ser uno de los ejemplos más claros de afianzamiento del régimen republicano, junto con Uruguay, ya desde fines de la década de 1920 habían entrado en escena políticos de nuevo cuño que, sobre la base del afianzamiento del sistema democrático, procuraban impulsar reformas que alentaban la intervención estatal y la defensa de las fuentes de riqueza, tal el caso emblemático del cobre. Son los casos de Arturo Alessandri y Eduardo Frei, con el agregado de que en el año 1938 ya se había conformado el Frente Popular, que integraba a los partidos de izquierda y que en año 1970, llevará a la presidencia al Dr. Salvador Allende.
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Los nacionalismos populares de izquierda
- En algunos países, atendiendo su conformación social, tradición política y la naturaleza de algunos liderazgos fuertes, se procuró desarrollar alternativas políticas a la hegemonía oligárquica, de alguna forma “por fuera” de los estrictos marcos formales de las democracias republicanas. Sin caer en modelos totalitarios y siguiendo cierta línea institucional algo difusa, se trató de experiencias que procuraron nuclear a los sectores populares y medios de la sociedad, en procesos de acumulación que hicieran pesar los intereses de esos sectores y, de esa forma balancear la hegemonía oligárquica, siempre unida a los intereses extranjeros, a partir del siglo XX, fundamentalmente norteamericanos.
- Estos sistemas procuraron impulsar de forma más directa que en los ejemplos del modelo anterior, la intervención del Estado, desarrollando conjuntamente, políticas de desarrollo industrial, aprovechando la coyuntura internacional de guerras mundiales. Como se verá en el capítulo económico, este fenómeno apuntaló el sistema de la Industria de Sustitución de Importaciones (ISI), que obtuvo beneficios tangibles para las economías de estos países.
- En el caso de Bolivia, producto de la alianza de algunos sectores militares y de jóvenes políticos de izquierda, se afianza un proceso de unificación de un sector progresista que finalmente se formalizará en la conformación del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), en el que se destacarán figuras como Víctor Paz Estenssoro y Hernán Siles Suazo. Este partido político logró vencer en las elecciones nacionales y gobernó durante doce años consecutivos, entre 1952 y 1964.
- En Perú, hacia el año 1928, el político, periodista y activista José Carlos Mariátegui, de acendrada formación marxista, escribió una obra, “Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana”, que constituye un manual imprescindible para entender la evolución de la nación incaica. Se trata del teórico que mejor confrontó y sintetizó el pensamiento marxista con la realidad multicultural y étnica latinoamericana, así como su condición de región marginal, por fuera de los marcos teóricos europeos.
- La crisis de los años treinta impactó, como no podía ser de otra manera, en la economía peruana y ello se vio reflejado en la inestabilidad política. A lo anterior debe sumarse el desgraciado episodio de la denominada Guerra del Chaco, que enfrentó a Perú con Chile, típico caso de enfrentamiento entre naciones hermanas provocada por intereses extranjeros. En ese marco de marchas y contra marchas, de permanentes pujas entre intentos de reformismo y retornos del conservadurismo represivo, es que surge una organización política que le dará especial particularidad al panorama político peruano. Desde su exilio en Méjico, Raúl Haya de la Torre anuncia la formación de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), que habrá de convertirse en actor excluyente de la evolución política del Perú.
- Todos los casos señalados, más allá de los factores comunes que pueden señalarse, tuvieron sus características propias y aplicaron medidas diversas de acuerdo a las características de cada lugar. Se esforzaron por mantenerse dentro del marco institucional, enfrentando para ello el poder del gran capital, conformado por el elemento trasnacional y su lazo estrecho con las oligarquías locales, así como también la presencia de los ejércitos, que alternaron el apoyo a algunas propuestas con el otorgado a los poderosos, y con el poder moral y material que la Iglesia consintió a esos intereses, manifestados de diversas formas y presente en las altas jerarquías eclesiásticas.
- Como se verá, las nacionalizaciones de servicios, actividades estratégicas, la aprobación de legislaciones laborales y sociales que protegían los derechos de los más desposeídos, fueron factores comunes y, en la mayoría de los casos, factores de reacción de los intereses oligárquicos.

Salvador Allende, Hernán Siles Suazo, Juan Domingo Perón, Fidel Castro y Ernesto Guevara. Los diferentes caminos políticos alternativos al proyecto oligárquico
Los populismos
- Tal vez pocas definiciones políticas sean tan características de algunos regímenes latinoamericanos, tanto del siglo pasado como de las primeras décadas del actual, como lo que encierra el concepto de populismo. Término utilizado para definir diferentes características, muchas de ellas hasta antagónicas entre sí, pero que ha servido para caracterizar de forma despectiva a determinados gobiernos que, apartándose de los cánones “formales” de la democracia occidental, han pretendido llevar adelante políticas en favor de las grandes mayorías.
- Algunos analistas refieren a su característica anti sistémica, de mayorías, polarizado y basado en la lógica de los antagonismos. Otros hacen hincapié en centrarse en discursos políticos sobre la base de marcar una dicotomía entre ciertos espacios sociales. En consecuencia, hay populismo siempre que las identidades colectivas se construyen en términos de una frontera dicotómica que separa a los de arriba de los de abajo.
- Desde una lógica menos académica pero igualmente relacionada a aquella, a diferencia de las ideologías de izquierda, si bien el populismo aborda y se centra en el tema de la justicia social, no busca convencer mediante el razonamiento “científico” teórico, sino que apela a los valores emocionales. Por esa razón se lo acusa de escasa base teórica, de fomentar la demagogia y, por lo tanto, permeable a ser usado por cualquier tendencia, por esa razón se habla de populismos de izquierda y de derecha.
- En el caso concreto de América Latina, en el período abordado, la encarnación de este modelo se da en las figuras del brasileño Getulio Vargas y, de forma más rotundamente desarrollada, en el argentino Juan Domingo Perón. Con diferencias sustanciales en varios aspectos, ambos regímenes apelaron a lograr el apoyo popular, fundamentalmente en el movimiento obrero, desarrollar el trabajo social, propiciando el rol del Estado como proveedor de servicios básicos como salud, vivienda y educación, y desarrollar una política industrialista, de marcado sesgo nacionalista, que le valió la resistencia del gran capital, fundamentalmente norteamericano.
La lucha armada revolucionaria
- Lennin había dicho que la victoria total de la verdadera revolución será el fin de la revolución democrática y el comienzo de la lucha decisiva por la revolución socialista, que marcarán el fin absoluto del revolucionarismo burgués y será el comienzo de la verdadera lucha del proletariado por el socialismo. En realidad, la revolución cubana que lideró el joven abogado Fidel Castro, no tomó como guía para su implementación y desarrollo, las palabras del líder ruso, aunque, posteriormente, se haya declarado manifiestamente marxista lenninista.
- Más allá de disquisiciones teóricas, el modelo cubano resulta absolutamente innovador y por fuera de los marcos de formato que habían predominado en América Latina desde la emancipación. Si bien en 1910 se había producido una revolución en Méjico, también triunfante por las armas, su gestación, transcurso y resolución posterior, tuvo marcadas diferencias respecto al ejemplo cubano. El movimiento se inicia con un formato insurgente para enfrentar al régimen dictatorial de Fulgencio Batista y culmina con la toma absoluta del poder, directamente por medio de la lucha armada.
- La revolución cubana fue tajante en puntos neurálgicos: aplicó una reforma agraria radical, rompió total y súbitamente con los compromisos que el país había contraído con el Fondo Monetario Internacional, procedió a la inmediata nacionalización y estatización de los resortes económicos fundamentales como
- la banca, el cultivo y procesamiento de la caña de azúcar y el control del comercio exterior.
- Se deja constancia expresa que no abordamos el modelo uruguayo en el presente ya que el mismo será analizado en otras columnas, poniendo mayor énfasis en su tratamiento y desarrollo.
La problemática social
La multiculturalidad
- Como se consideró ya en el primer capítulo de esta serie, la emancipación latinoamericana y su resolución definitiva, fue un proceso llevado adelante, en la mayoría de los casos, por el sector criollo de la población. El concepto comprende, a la población de etnia blanca, descendiente de los conquistadores y colonizadores europeos. Casi sin excepciones, la población de raíz aborigen, participó en la primera línea de combate en la disputa militar pero sus tradiciones y preceptos culturales fueron desconocidos a la hora de organizar los nuevos estados.
- Este aspecto es de gran importancia al momento de analizar la problemática social a la que se enfrentaron estos países, ya que, a las inequidades y la desigualdad, deben agregarse y tener muy en cuenta, aspectos referidos a la segregación social y la marginación a la que fue sometida un importante porcentaje de la población. De esta manera, los reclamos indígenas por sus derechos y la posesión y usufructo de sus tierras, está indisolublemente ligado a los más generales que abarcan a las grandes masas de campesinos y asalariados de las diferentes regiones.
- El siguiente cuadro, confeccionado con datos actuales, igualmente es una clara muestra de la magnitud de la presencia indígena en el conjunto de las sociedades latinoamericanas, fenómeno que, por diversas razones, no es transversal a todo el continente, sino que aparece más concentrado en algunas zonas específicas:

Tomado de página STATISTA
Las culturas aborígenes y los vaivenes de la economía global
- Las poblaciones aborígenes desarrollaban, bajo premisas heredadas de tiempos ancestrales, un tipo de economía que abarcaba desde formas del tratamiento de la tierra, los cultivos, hasta un tipo de industria artesanal basada en una fuerte impronta ambientalista y de utilización de los recursos naturales. En el transcurso del siglo XIX, en la medida que el sistema capitalista se fue extendiendo por todos los rincones del continente, este tipo de economía sufrió un efecto de marginación que la excluyó de los círculos globales.
- Este fenómeno se vio acentuado por el hecho de que, las infraestructuras de rutas y caminos, construidas al servicio de la logística de los círculos económico hegemónicos, fue excluyendo territorios de los circuitos más frecuentados, dejando literalmente “fuera del mapa” a comunidades enteras. Este proceso tuvo su punto más alto hacia la segunda mitad del siglo XIX. En la medida que la expansión fue necesitando más tierras y recursos, las poblaciones comenzaron a ser expulsadas de sus posesiones, cuando no directamente exterminadas, al respecto puede citarse el ejemplo de la llamada “Campaña del desierto”, desarrollada por el gobierno argentino de Julio Argentino Rocca, en la zona de la Patagonia, hacia fines del siglo.
El hambre y la miseria, un fantasma de sangre y hueso
- En simultáneo con lo antedicho, la desigualdad fue convirtiéndose en un mal estructural de la sociedad latinoamericana, de hecho, el día de hoy continúa siendo la región más desigual del planeta. El tipo de economía que ponía los medios de producción en pocas manos y los ligaba a los intereses trasnacionales, generó un tipo de sociedad que necesitaba, como forma de sostener ese sistema, una gran masa de asalariados precarizados, mal pagos y hambrientos.
- El modelo tuvo una matriz común, variando solamente la especie productiva, los poderosos, según las zonas, monopolizaron la propiedad de las tierras, las minas y yacimientos minerales, la banca y el comercio y, por añadidura, ocuparon los espacios políticos donde se toman las decisiones más trascendentes. Una sociedad así formulada, genera profundas grietas y “taras” en su estructura:
- -pobreza, miseria y hambre
- -analfabetismo crónico
- -desarraigo y falta de cohesión social
- -atraso en todos los órdenes
- Volviendo al parágrafo anterior, era impensable que, en un marco social de esas características, pudiera desarrollarse un sistema político que, en teoría, se basa en la libre elección de los gobiernos, por parte de una ciudadanía lo suficientemente informada y preparada para tomar por las mejores opciones y ser participativa de las mismas.
- Hay una abundante literatura editada sobre este tema, tanto la que proviene desde las disciplinas académicas correspondientes, desde la sociología, la economía o la ciencia política, como en enormes obras contenidas en el acervo de los novelistas y escritores latinoamericanos, quienes pintan esta realidad con tanta certeza como maestría y belleza.
- Un aspecto muy importante a considerar y que tiene que ver con las transformaciones sociales, vincula el tema con el crecimiento urbano y en las comunicaciones, que tuvo un auge muy importante en toda la región hacia las primeras décadas del siglo XX. Desde un ángulo, el crecimiento y “modernización” de las ciudades, pautado por avances como la pavimentación y la iluminación, así como la extensión de los sistemas de desagüe y saneamiento, con ser concretos y tangibles, no dejan de ser un elemento que pone más en evidencia el gran flagelo de la desigualdad.
- En efecto, el crecimiento y desarrollo de las ciudades fue planificado siguiendo pautas y directivas europeas, destinadas a “embellecer” los centros urbanos, fundamentalmente en el centro de los mismos y zonas de acceso a los puertos. Fue un mecanismo que, bajo la aureola de “expandir el progreso”, ahondó las desigualdades, llevando a que las ciudades se conformaran con zonas “residenciales”, habitadas por los sectores de mayor poder adquisitivo, y zonas “marginales”, donde se atiborraba un multitudinario e informe ejército de asalariados y desposeídos.
- Esta realidad, que rompía los ojos y el sentido común, incluso en sus extremos, es perjudicial para el propio sistema capitalista. Mirado desde el punto de vista económico, el sistema necesita mercados de consumo para su producción, poblaciones enteras empobrecidas y explotadas al extremo, no resultan para nada atractivas, más aún, constituyen un pésimo negocio, aserto casi grotesco frente a una realidad humanamente cruel.
Los laberintos de la economía
- En el presente apartado, nos concentraremos en el tema económico, procurando esquematizar los puntos centrales de la estructura de la región en ese ámbito, partiendo de la base de lo ya indicado respecto a su economía exportadora de producción primaria hacia los mercados centrales. La consecuencia de no desarrollar, más que precariamente, la industria manufacturera e integrarla consistentemente al aparato productivo, condujo a la lógica de tener que importar los productos que aquí no se producían y resultaban imprescindibles para la actividad local y la propia supervivencia.
El déficit comercial
- Vamos a sintetizar, a partir de un par de gráficas, la realidad económica del período partiendo del análisis de los resultados del comercio internacional para la región.
- La primera de las gráficas nos muestra la evolución de las importaciones y exportaciones de productos regionales, cuyo comparativo permite determinar lo que se denomina la “balanza comercial”. Se toma el período que abarca el primer cuarto de la segunda mitad del siglo, a partir de 1950, en que Europa ya tiene consolidado su proceso de reconstrucción tras la segunda guerra, hasta 1975, en que se producirá la ruptura del modelo económico internacional imperante desde la post guerra.

- Como puede observarse, comparando en valor, las importaciones casi triplican a las exportaciones, para este resultado, a todas luces muy deficitario, se conjugan dos elementos: por un lado, el mayor valor de las mercaderías que se importan (manufacturas, maquinaria, combustibles, productos suntuarios) y, conjuntamente, la evolución de lo que denomina “términos de intercambio”, es decir la creciente diferencia entre el valor del dinero local con el internacional de la divisa, en este caso, del dólar, moneda que se aprecia respecto a las monedas de la región.
- En el marco de esta dinámica, cabe agregar además, que, ya desde las primeras décadas del siglo, la participación de EEUU en el comercio con la región, crecía porcentualmente respecto a la de Europa, fenómeno que se acentúa con las guerras mundiales y termina de consolidarse en la post guerra, que marca el inicio de la hegemonía global de la economía norteamericana. La gráfica siguiente, que toma en cuenta a los países más relevantes de la región, es ilustrativa a este respecto, atendiendo especialmente, que el proceso de acentúa en las décadas siguientes.

El estigma del endeudamiento
- Vamos a seguir la lógica de los hechos, si yo compro más de lo que vendo, mi economía tiene en ese intercambio una vía de pérdida de capital. Si le agregamos que las ventas al exterior son la principal fuente de ingresos, indefectiblemente, la realidad que muestra el indicador de la balanza comercial, se trasladará a los números, lo cual traerá aparejada una situación de déficit.
- Esa es la situación en la que se vieron los países latinoamericanos enfrentados a esa realidad, si trasladamos la situación a la vida cotidiana de una persona, cuando mis ingresos son insuficientes y debo hacer frente a gastos imprescindibles, debo recurrir a los empréstitos y ello desemboca en una situación de endeudamiento. Tan lógica y lineal como se describe, llevada a un punto esquemático, es la realidad económica latinoamericana del siglo XX; a ello debe agregarse que se trata de una situación estructural, no producida por una coyuntura puntual.
- Las gráficas siguientes le ponen cifras y figuras a la situación descrita:


- Las figuras hablan por sí solas sobre la gravedad del tema, la evolución del volumen de la deuda desde 1955 a 1967 marca un crecimiento que se acerca al cuádruple, en tanto que el comparativo de la deuda con la producción de la región, muestra el ensanchamiento de la brecha, lo cual ilustra sobre la delicadez extrema de la situación. Hacia el final de la década de 1960, la región vive un momento de asfixia económica que la pone al borde de una situación límite.
- La otra pieza de este panorama lo constituye la posición en la que quedan los países enfrentados a su condición de deudores. El mayor porcentaje del endeudamiento, se contrae con los llamados organismos multilaterales de crédito, particularmente con el Fondo Monetario Internacional, organismo creado en el marco de los acuerdos de Bretton Woods, hacia el final de la segunda guerra, y que fue concebido como un instrumento para el manejo y control de la economía de occidente por parte de Estados Unidos.
- Para acceder a los préstamos, como vimos imprescindibles para su propia supervivencia, los países debían firmar un acuerdo que se denomina “Carta de intención”, en la cual, además de establecerse los intereses a cobrar, generalmente linderos con lo impagable, se ponen condiciones para que los deudores estructuren sus economías en función de determinados lineamientos, los cuales son funcionales a los intereses centrales. En una palabra, esos empréstitos de “salvataje” se convierten en un instrumento más de dependencia económica, más profundo y descarnado, aunque decorado con una “vestimenta” financiera sofisticada y tecnocrática.
El estructuralismo, una alternativa al desarrollo
- Como se ha dicho, la situación económica latinoamericana responde a causas estructurales, que hacen a sus orígenes como región independiente. Esta situación, en un proceso de progresiva profundización, condujo a un callejón sin salida, no solo porque no permitía nuevos abordajes si se mantenía el esquema vigente sino, y fundamentalmente, porque se llega a un punto insostenible de crisis humanitaria que afectaba a todo el sistema capitalista global.
- Vamos a detenernos en una de las búsquedas de alternativas más sólidas y fundamentadas que nació y se desarrolló a partir de la década de los años cincuenta. La Escuela Estructuralista arranca poniendo el foco en el estudio de los problemas de las empresas y sus causas, atendiendo especialmente lo referido a la autoridad y la comunicación. Con la premisa de desarrollar un sistema acompasado con los lineamientos globales vigentes, analiza ese actor del proceso económico a partir de determinados elementos comunes, tales como la autoridad, la comunicación, la estructura de comportamiento y la estructura de formalización.
- El punto de partida consistió en fomentar la formalización y profesionalización del sector empresarial de la región. Los estructuralistas se detuvieron en el análisis del pensamiento de Max Weber en lo referido al tema de la burocracia, los tipos de autoridad y todo lo relacionado al poder y autoridad en el sistema formal empresarial, dando principalísima importancia al componente humano, prestando especial atención a las relaciones tanto formales como informales.
- El brasileño Celso Furtado y el argentino Raúl Presbich fueron los principales exponentes de la escuela en el continente, destacándose a nivel global Ralph Dahrendorf, Renate Maynta, Pchilip Sela Nick, Chester Bernad y Amitai Etaroni, entre otros. Se desarrolló después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la discusión se centraba en el funcionamiento del sistema capitalista, la crisis económica, la necesidad de reconstruir su circuito y sus infraestructuras, así como la situación de endeudamiento de los países centrales, específicamente los europeos.
- El gran centro de debate fue la CEPAL, creada en 1947 en medio de esta coyuntura, organismo que brinda un panorama actualizado de la evolución del desarrollo de los países del subcontinente. Forma parte del sistema mundial de la ONU y acepta como miembros a países de la región que están fuera de ella. Se preocupa muy especialmente por no tomar partido por ninguna de las dos opciones en pugna, capitalismo y socialismo, y mantener una suerte de equidistancia en procura de la mayor objetividad. Cumple básicamente dos tipos de funciones: de análisis y operativas.
- Analizando la realidad de los países latinoamericanos, detecta tres problemas fundamentales: la mayoría de los países de la región no contaban con una demanda suficiente que pudiera funcionar como motor de sus economías; debe mejorarse sustancialmente la distribución del ingreso como forma de fortalecer el mercado interno y, como tercer factor, solucionar el problema de la inversión insuficiente, que hace a los países dependientes del capital extranjero.
- En cuanto a sus dos figuras fundamentales:
- -Raúl Federico Presbich Linares (1904-1986) Era un teórico por excelencia, participó en la formulación de la teoría económica desarrollista, fue un estudioso de las desigualdades en las relaciones entre las potencias centrales y los países periféricos y de las causas del deterioro en los términos de intercambio, que contribuyeron históricamente a agrandar la brecha entre países ricos y pobres.
- Celso Monterio Furtado (1920-2004), brasileño, fue de los economistas más influyentes no solamente en Brasil sino también en toda América Latina. Centró su trabajo en el desarrollo y el subdesarrollo y la persistencia de la pobreza en los países periféricos. Junto a Presbich desarrolla el estructuralismo económico y propugna la intervención estatal siguiendo la visión de John Maynard Keynes, que no niega el mercado, pero reclama de los Estados un protagonismo central.
- Inspirándose en David Ricardo, estaba tratando de desarrollar una teoría más elaborada de los salarios, porque creía que era uno de los elementos centrales del problema del subdesarrollo, consideraba que la diferencia entre salarios de subsistencia y excedente apropiado por los trabajadores era particularmente importante para entender los problemas del crecimiento económico.
- La política desarrollista a la cual el estructuralismo le dio un soporte teórico, pero que lo precede, tuvo indiscutibles éxitos iniciales, pero luego se estancó sin poder extender el mercado capitalista a toda la sociedad, ni resolver el problema de la vulnerabilidad externa de las economías latinoamericanas. La industrialización en la época en que prevalecía la producción de bienes durables resultó ser más complicada de lo que los estructuralistas imaginaron inicialmente, en virtud de la rigidez de la tecnología basada en los sistemas coordinados de máquinas.
- Puesto a andar, el sistema de la ISI, o sea de la sustitución de las importaciones, para mejorar los resultados comerciales, demostró ser insuficiente si no se contaba con mercados internos lo suficiente fuertes como para mantener una demanda consistente que hiciera viable las inversiones necesarias. Fue, en definitiva, una alternativa que quedó presa de un juego de contradicciones que enfrentó a los márgenes de ganancias del sector empresarial y las políticas salariales que mejoraran el ingreso de los trabajadores.
- Más allá de sus carencias y limitaciones, el desarrollismo se constituyó en la propuesta más sólida desde el punto de vista técnico para lograr comenzar a estructurar los cambios necesarios para modificar la economía de la región. Lamentablemente, hacia finales de los años setenta e inicios de los ochenta, a nivel global y con fuerte acento en la región, la escuela económica neoliberal se impuso, modificando totalmente las reglas de juego que el keynesianismo había establecido, basadas en el fuerte intervencionismo estatal y el equilibrio entre los diferentes sectores del proceso productivo.
Julio Rapetti
Material consultado
- Joseph Stiglitz/La gran Brecha/Ed. Debolsillo
- Enzo del Bufalo/Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales
- Germán D´Elía/A. Latina de la crisis del 29 a la 2da. Guerra Mundial/Ed. Siglo XXI
- José Carlos Mariátegui/Siete ensayos de Interpretación de la realidad peruana
- Leslie Buthell/Historia de América Latina/Ed. Crítica
- Francisco Panizza/Ernesto Lacalu/Sobre populismo
- Vivián Trías/La rebelión de las orillas/Cámara de Representantes del Uruguay




