Baile flamenco/Pablo Ruz Picasso

La música y los pueblos II

“Son los portadores de los clavos de Cristo, están condenados a vagar eternamente”. La demonización que, desde el momento en que se posó el primer pie gitano en el continente europeo, se desató sobre ese pueblo, tiene, hasta nuestros días, una extensión temporal como muy pocos otros factores en la cultura occidental. Como muy bien lo afirma la antropóloga de origen gitano Trinidad Muñiz Vacas: El cante flamenco ha preservado esa persecución en forma de soleás y fandangos, a falta de libros de texto.” Aislados, desclasados, esclavizados y pauperizados durante más de diez siglos, los gitanos moldearon y afirmaron su identidad cultural sobre la marcha y el martirio. Así, cultivaron su tradición errante y festiva, incorporaron las riquezas humanas y espirituales que la vida les ofreció a su paso, y fueron capaces de dar forma a una de las estructuras culturales más arraigadas y genuinas de la cultura de la Humanidad, el flamenco. Sin la difusión ni la “marketización” de otras etnias igualmente perseguidas y acosadas, esta comunidad, de origen e historia fuertemente signada por la leyenda y la crónica perversa, es marca humana y cultural que brilla con luz propia y siente y expresa el pleno derecho a “taconear firme” y cantar alto en todos los escenarios del mundo.
  • Pueblo llamado rom, roma o romaní, los actualmente llamados gitanos, han desarrollado una historia que, mayoritariamente, por no decir directamente en exclusiva, ha sido contada por pueblos no gitanos, desde una óptica que no coincide con determinados valores propios ni con elementos sustanciales de su matriz cultural. En efecto, desde la óptica occidental, su historia contiene mucha leyenda y fantasía, sin embargo, datos documentados confiables afirman que los primeros movimientos migratorios que posibilitaron su llegada a occidente, datarían del siglo X.
  • Versiones bastante extendidas sostienen que su nombre deriva de la creencia primaria, luego desmentida por estudios más rigurosos, que provendrían de Egipto, por lo cual se les designó como “egiptanos”, de donde derivaría el término hoy utilizado. En el siglo XVIII se estudia por primera vez su lengua, con un criterio más objetivo y científico, concluyendo esos análisis que procederían de la India, más específicamente, de la región de Rayastán.
  • Algunas teorías sostenidas durante siglos, indicaron que habrían huido hacia occidente perseguidos por el poder musulmán, durante el apogeo de su expansión; hoy, ese argumento huele a intento de “exculpación” occidental, cultura que probadamente lo persiguió con posterioridad. Su derrotero se reconstruye atravesando el territorio de los actuales estados de Afganistán, Irán, Armenia y Turquía. Por su parte, en Tracia se los vincula a la magia, razón por la cual se les asignó el nombre de “atsiganoi”, término de origen griego, o “atsiganis”, siendo ese el origen de su fama de hechiceros y bandidos. Cabe acotar que, de ahí proviene la designación de “zíngaros”, con que también se designa a los gitanos.
  • Lo cierto es que su origen asiático se basa en evidencias lingüísticas y genéticas. Habrían partido entonces desde el valle del Rayastán dividiéndose luego en dos corrientes, una marcharía en dirección suroeste, a Egipto; en tanto que otra hacia el noroeste, ingresando por esa vía a Europa. Igualmente, algunas teorías, indican que la corriente que finalmente llegó y se estableció en la península Ibérica, habría integrado la corriente que llegó a África, cruzando luego a Europa por el estrecho de Gibraltar. Como puede verse, desde sus orígenes, el pueblo gitano habría estado marcado por una especie de destino terrible, por un lado, víctima de la persecución político religiosa, toda una premonición, por otro lado, recorriendo el mismo camino que hoy transitan y sufren los inmigrantes africanos que llegan a Europa en busca de una vida digna.
  • Desde esos orígenes, bastante oscuros sin duda, y más allá de toda leyenda y fantasía, resulta claro que eran poseedores de una cultura muy particular, fuertemente incorporada a su modo de vida, nómade por naturaleza, imposición de las circunstancias primero y por hábito y gusto después, y su afición incondicional a las artes, el canto y la magia. Desde el siglo XV datan documentos que prueban, ya de modo irrefutable, su vida en Europa occidental, en los territorios actuales de Rumania, República Checa y Alemania, provenientes de la zona de Flandes y Países Bajos y llegando a Francia y Roma, también en España, donde permanecerán de forma más estable y transmitirán aspectos sustantivos de su cultura.

Gitanos en las afueras de Berna, grabado del siglo XV

  • Respecto a su asentamiento en España, habrían ingresado en el siglo XV en el entorno de tres mil individuos en grupos de ochenta y ciento cincuenta personas, existiendo cierta relación, a distancia, entre esos grupos. Se especula que, el hecho de ser un territorio donde se había desarrollado toda una sub cultura, como consecuencia de la presencia árabe musulmana durante varios siglos, se creó un ambiente más propicio para el asentamiento del pueblo gitano. Lo real es que, haciendo referencia al aspecto cultural en toda su dimensión, la cultura gitana “prendió” fuertemente en la idiosincrasia goda que ya había comenzado a delinear los trazos demarcatorios de la “españolización”, siendo el aspecto musical, por la vía del flamenco, uno de los rubros en que más claramente ha quedado presente ese legado de la impronta gitana.
  • A poco de su llegada al continente europeo, comenzaron a ser considerados un peligro para los poderes establecidos, estos eran: el estilo de vida sedentario, la monarquía y la religión católica y su modelo moralizante. A partir del siglo XVI comenzaron a ser perseguidos, marginados, expulsados de diferentes lugares, castigados de múltiples formas, esclavizados, e, incluso, exterminados. Esta persecución y acorralamiento, se extendió por toda Europa, encabezada por los monarcas absolutistas y el papado, creando la imagen de cultura hereje y hasta maldita, que debía de ser erradicada, a riesgo de poner en peligro los “valores más sagrados” de la civilización occidental y cristiana.
  • En directa relación con lo señalado, a partir de finales del siglo XVI se sucederán en toda Europa pragmáticas, leyes y decretos contra el modo de vida de los gitanos. El punto más álgido, hito de la fobia étnico cultural, fue la llamada “Gran redada”, ocurrida la noche del 30 de juliode 1749, que los puso casi al borde de la extinción. La dinámica de las disposiciones persecutorias, fue variada y contradictoria, desde obligarlos a llevar una vida sedentaria hasta impedirles la entrada en muchas ciudades. En otros casos, se los obliga a asimilarse al tiempo que se los concentra en determinados barrios, se los obliga a trabajar en oficios reconocidos, pero con prohibición de ingreso a los gremios.
  • La tenacidad de los gitanos, sus estrategias de ocultamiento, de multiocupación, de seminomadismo o itinerancia circunscrita, de adaptación a las circunstancias cambiantes de la legislación; la capacidad para cruzar fronteras o, para aliarse en ocasiones con la población autóctona realizando trabajos imprescindibles, hacen que los gitanos de toda Europa se resistan a la asimilación y conserven sus propios caracteres culturales más o menos intactos hasta la actualidad. Como puede comprobarse, los argumentos eran, en el fondo, palabrerío vacuo que ocultaba la verdadera intención, provocar su exterminio o expulsión definitiva y total, por ser un peligro para la vigencia de determinados valores dominantes y privilegiados.
  • Una nueva etapa se da hacia el siglo XVII, en que se inicia la deportación a las colonias americanas por parte de algunos reinos como Inglaterra y Portugal, a diferencia de España, que elige un camino diferente, prohibiéndole el ingreso a sus colonias y ordenando el regreso de los que ya habían emigrado, les negó el permiso de residencia, llevando a que, algunos grupos optaran por la permanencia clandestina en el continente, persuadidos de que, a la larga, encontrarían en estas tierras mejores posibilidades para ellos y su descendencia.
  • Lejos de apaciguarse, esta política se mantuvo e intensificó con el tiempo, en efecto, el siglo XX es el del exterminio. Se suceden los censos discriminatorios, destinados a “marcar” e identificar a los gitanos, así como el secuestro de niños para que fueran educados en hogares cristianos, práctica que se extendió, de acuerdo a testimonios hasta la entrada de la década de los años setenta. El término “educar” es un eufemismo que en realidad significa transformarlos, al crecer, en dependientes para toda tarea, trabajo como domésticas y otras ocupaciones del estilo.
  • Con el advenimiento del nacismo se produjeron ejecuciones en masa, desarrollándose otro genocidio, otro Holocausto menos difundido que el que también ocurrió con el pueblo judío, extendido en Alemania y Austria. Para tener una idea de la magnitud del genocidio, sólo en Auschwitz-Birkenau murieron más de 20.000 gitanos. Y en un solo día, el 3 de agosto de 1944, los últimos 2.897 habitantes de las barracas gitanas de ese campo de concentración, incluyendo mujeres y niños. Igualmente, durante el período de la Unión Soviética, en Europa del Este sufrieron políticas de asimilación y límites a su libertad cultural, prohibiéndoles sus idiomas y música, así como su estilo de vida nómade.
  • Con la caída del Muro de Berlín en 1989, la consecuente caída de los gobiernos pro soviéticos de la Europa Central y del Este, la subsiguiente crisis económica y, especialmente, por causa de la Guerra de Yugoslavia, comienza la tercera gran diáspora gitana. Este movimiento migratorio, cuya magnitud pasa generalmente inadvertida, se realiza de este a oeste. Las estimaciones son de entre unos 200.000 y 280.000 gitanos desplazados del este al oeste de Europa desde 1960 hasta 1997. Como puede verse, la etnofobia y su consiguiente política de persecución, recorrió una línea transversal en todo occidente, más allá de posturas políticas y filosóficas.

Las castañuelas, de origen egipcio, íconos de la cultura flamenca

  • Las teorías generalmente más aceptadas, ubican el origen del género en el siglo XVIII, producto de la fusión de culturas que confluyeron en la zona de Andalucía, al sur del territorio español. Los argumentos más frecuentes refieren a los romances castellanos cantados, hasta la música morisca y la sefaradí. No obstante, hay otras acepciones, como la que lo hacen oriundo de Flandes, en Europa central y las que lo hacen proceder del término “fellah min gueir ard”, que significa, “campesino sin tierra”. Lo más aceptado, indica que habría surgido a fines del siglo XVIII en ciudades y poblados de la zona de la Baja Andalucía, entre las que se destaca Jerez de la Frontera, lugar donde se encontró el primer testimonio escrito del género.
  • Algunas hipótesis lo vinculan a danzas provenientes de la India, lugar de origen del pueblo gitano, tal es el caso del “kathak”, que es una forma de danza clásica de la India surgida con los bardos nómades, que eran una especie de cuentacuentos y narradores ambulantes. No obstante, el puente cultural con Oriente es la cultura árabe, que, en lo específicamente referido al flamenco, aportó, desde su exactitud y devoción por las matemáticas, el marcado y acompasado movimiento y postura de los pies aplicado al baile.

Espectáculo gitano español en el siglo XVI

  • En 1783, el rey Carlos III promulgó una pragmática que regulaba el accionar de los gitanos, ello implicó para esta etnia un avance en cuanto a reconocimiento, consideración e integración social, ya que, de alguna manera, limitó bastante la segregación social a la que estaban sometidos desde su llegada al territorio español. Entre 1808 y 1812, en el marco de la lucha contra el dominio napoleónico, se impone la denominada “moda cañí”, y el casticismo, una postura literaria, cultural y, para algunos, ideológica, que se opuso al modo afrancesado, fuertemente influido por el espíritu de la Ilustración. En ese marco, se ve al pueblo gitano como un modelo de esa forma de arquetipo individualista, rebelde, que no acepta marcos ni límites, totalmente opuesto al academicismo ilustrado y afrancesado.  
  • Se estaba comenzando a imponer y conformar el típico modo del costumbrismo andaluz, sobreviviente hasta nuestros días, y explotado muy hábilmente con fines turísticos y mercantiles. Este arquetipo se fortalece en la tradición y, de forma genuina, expresa una postura conservadora respecto a los cambios que propone el pensamiento ilustrado, que había tenido su cúspide en las revoluciones burguesas del siglo XVIII y tiene en España, el fuerte apoyo de la dinastía borbónica.
  • Básicamente, sus orígenes están rodeados de sombras que permiten la controversia investigativa e intelectual y que perfectamente puede asociarse al misterio y el halo de leyenda que rodea al mundo gitano.  Hoy se sabe que, a la base original de su formación, se le agregaron luego instrumentos de origen africano, posteriormente modificados y adaptados al género, como la guitarra y los instrumentos de percusión. Debido al auge de la esclavitud, y por tener puertos de ultramar que se comunicaban con las colonias españolas de América, en Andalucía, la población negra llegó a representar entre el quince y el veinte por ciento del total, por lo que la influencia de su cultura en general y su música en particular, era especialmente ostensible.
  • Algunas investigaciones, vinculan el nombre del género al término germánico “flama”, que hace referencia al temperamento fogoso y confrontativo de los gitanos. Según la Real Academia Española (RAE), flamenco significa “ponerse chulo, insolente”; también se lo utiliza como sinónimo de “cuchillo y de gresca”, además, se lo relaciona al ave zancuda del mismo nombre y toma como referencia a la misma, para explicar algunas posturas del baile.
  • El cante jondo:
  • El término “jondo” es una forma influenciada por el dialecto andaluz y proviene de la palabra “hondo”, modificada por la clásica pronunciación aspirada de la letra “h” en la forma de hablar de los gitanos. El músico Manuel de Falla sostiene que el jondo era el cante antiguo, en tanto que el flamenco es el cante moderno, adaptado a las influencias de otras corrientes culturales y musicales y a las propias exigencias del mercado y sus consideraciones de orden estrictamente comercial.
  • El estilo vocal se caracteriza por la intensidad emocional y conecta con momentos y experiencias extremas de la vida. Toma temas referidos al amor, el sufrimiento, la pasión, la alegría, y ello se trasunta en sus modos expresivos. Este rasgo le da un carácter único y marcado que incluye el cante, el toque y la danza. Junto al flamenco, aparecen las formas musicales del folclore andaluz, el cual está compuesto por ritmos como la seguiriya, las sevillanas, los fandangos, los verdiales, la troca y el chacarrá.
  • Los cafés cantantes:
  • Estos centros de difusión del género flamenco, eran locales nocturnos donde se bebía y se disfrutaba de bailes y espectáculos musicales, además de constituir verdaderos espacios de integración social. Por su perfil y dinámica de funcionamiento, tenían un desarrollo marginal, dentro de una sociedad pacata, marcada por las “buenas costumbres” y fuertemente influenciada por la moral eclesiástica.
  • En este medio, y en la medida que adquieran más popularidad, se produce el surgimiento de los cantaores profesionales, al tiempo que se iba dando forma al arte flamenco. Se produce un muy interesante intercambio y mixtura con el folclore andaluz, lo cual resultó sumamente enriquecedor para ambas vertientes. Además, el flamenco incorporó y conjugó con su acervo cultural a la tauromaquía, un ícono excluyente de la cultura hispánica.
  • La Ópera Flamenca:
  • Este género surge entre los años 1920 y 1925, período en que los espectáculos flamencos comienzan a realizarse en las plazas de toros y teatros, De esta forma se extendieron por toda España y, paulatinamente, por las principales ciudades del mundo, llegando muy especialmente a América, debido a su histórica raíz colonial.
  • Esta nueva realidad comercial amplió el espacio para los aires más ligeros del estilo, como las cantiñas, los cantes de ida y vuelta y, muy especialmente, los fandangos, los cuales adquirieron notoriedad debido a su ritmo ágil y apto para la interpretación colectiva, a través del canto de estribillos, el baile y las palmas.
  • En estos tiempos comienzan a realizarse las primeras grabaciones del estilo flamenco, en la medida en que esa consideración general, también llega a los intereses de las compañías discográficas de esa época. Los mismos son de muy limitada difusión, pero han dejado verdaderas reliquias sonoras que permiten conocer la música que se hacía por ese entonces.
  • La guerra civil española supuso un período de violenta persecución a los gitanos, por obvias razones políticas y de justificación “moralista”. Culminado el conflicto y ya consolidado el nuevo régimen, el franquismo termina por aceptar e incorporar al flamenco en el marco de la construcción de la nueva “conciencia y espíritu español”, pautado por la exacerbación de la búsqueda de las “buenas costumbres” y el “manto protector” de la Iglesia en su versión más conservadora. El género constituía, además, un importante elemento de atracción turística, en el marco de una política de promoción y oferta de esa actividad económica, procurando la llegada de inversiones y visitantes poseedores de divisas.
  • En la llamada “Edad de Oro” de la época, se destacaron figuras como Antonio Chacón, Manuel Vallejo, Manuel Torre, la Niña de los Peines, Pepe Marchena y Manolo Caracol. En los años siguientes, se dio el nacimiento de la “flamencología”, desarrollándose una importante cantidad de estudios académicos antropológicos y musicológicos. En una palabra, el flamenco había entrado a la Academia y a la consideración de los círculos intelectuales.
  • El flamenco abre sus puertas
  • El estilo tiene su vida propia, está bien asentado sobre raíces firmes y sólidas respecto a tradición cultural y conformación estructural y estilística, hacia los años setenta del siglo pasado, comienza a producirse un proceso paulatino de fusión con otros géneros. Es una especie de búsqueda, algunas veces de lugares comunes, en otras como forma de enriquecer el género, con otros estilos de naturaleza similar, aunque a veces con estructuras diferentes, como el jazz, el son, la salsa y ritmos más latinoamericanos como el bolero y el chachachá. Surgen artistas de nivel eximio como la cantante Rocío Jurado, especialmente reconocida por su excelsa versión de los “Fandangos de Huelva” y sus Alegrías, quien es acompañada en sus registros más significativos por los guitarristas Enrique de Melchor y Tomatito.
  • Breve descripción y reseña de los elementos característicos del género:
  • El cante: La RAE define al cante flamenco como el canto andaluz agitanado y al cante jondo como “el canto más genuino andaluz de profundo sentimiento”. El intérprete recibe el nombre de cantaor.
  • El toque: La postura y técnica de los tocaores se caracteriza por: cruzar las piernas, poner la guitarra sobre la más elevada y colocar el mástil en posición horizontal, a diferencia de la postura de los concertistas de guitarra clásica. Así mismo, existe una guitarra de conformación específica, menos pesada y de caja más estrecha que la clásica, tiene una sonoridad menor ya que procura no opacar la presencia de la voz del cantaor. Está construida con madera de ciprés, el mango de cedro y la tapa de abeto. No obstante, frecuentemente los tocaores utilizan la guitarra española clásica.
  • Son características de la técnica de ejecución: el alzapúa (ejecución íntegramente ejecutada con el pulgar), el picado, el rasgueo y el trémolo. La frase melódica o floreo que se intercala en la sucesión de acordes se denomina “falsete”. Con frecuencia, el ejecutante utiliza el golpeador, un golpe con la mano que pulsa las cuerdas, lo cual dota de más fuerza a la interpretación, señalando marcadamente los tiempos, en consonancia muchas veces, con el golpe de los tacos de las bailaoras sobre el piso.
  • Respecto al toque, el musicólogo español Norberto Torres, hace un muy interesante análisis sobre la guitarra y su evolución:
  • El concepto “guitarra popular” viene desde el siglo XVI y hace referencia a su función rítmica, a diferencia de la vihuela, de ejecución más compleja y que, generalmente, desarrolla la melodía de la obra musical. De esta especie de división de roles surge el rasgueo, recurso estilístico típicamente flamenco.
  • La guitarra original de cuatro órdenes o cuerdas, proveniente de Andalucía, pasa a ser de cinco órdenes, así se utiliza en Europa y de extiende su nombre como “guitarra española”. Se acentúa su función rítmica para acompañar danzas y bailes, generalmente acompañada por instrumentos de percusión, que contribuyen a remarcar el ritmo y los tiempos.
  • En el siglo XVIII el centro de difusión se sitúa en Cádiz y se observa una mutua influencia entre la guitarra popular y la académica, fundamentalmente con el surgimiento de nuevas formas como el fandango y la jota. El fandango específicamente, contiene lo que fundamenta al toque flamenco, esto es la armonización de la cadencia andaluza. Esto es lo primero que aparece en el toque, el llamado “toque por medio” o “toque en la”, un tocar de las cuerdas con la mano derecha ensordecidas por la mano izquierda, de modo que el sonido suene apagado, más como elemento rítmico que como melódico.
  • También en Cádiz aparece un sexto orden, el de la bordona, con lo cual se consolida la guitarra de seis cuerdas. Se produce la división en dos grandes escuelas: la de la guitarra culta punteada, la futura guitarra clásica o “de concierto”, procurando llevarla al nivel de instrumentos como el piano o el violín.
  • La primera mitad del siglo XIX muestra la afirmación de la guitarra de seis cuerdas simples, la denominada “guitarra romántica”. Conjuntamente, y tras un rechazo inicial, se afirma el rasgueado como elemento distintivo de la guitarra española
  • La segunda mitad del siglo XIX muestra la práctica “popularizante” de la guitarra académica de concierto. En ese contexto, se destacan los discípulos de la escuela de Dionisio Aguado, de marcado tecnicismo y que incluye en su programa los “aires nacionales” y los “aires andaluces”.
  • Hay una creciente demanda de “lo andaluz” como algo exótico, por parte del público burgués, lo cual incentiva la difusión e internacionalización del flamenco. El tocaor se libera del canto y se dedica a acompañar lo que comienza a conocerse como el canto “palante”, para escuchar, desarrollado en los cafés cantantes.
  • El palo: Es el nombre de cada una de las variedades tradicionales del cante flamenco. Cada uno tiene sus “claves” o “modos”, así como una progresión armónica determinada y esquemas rítmicos, los llamados “compás”.
  • De acuerdo a su ritmo, las composiciones se dividen en:
  • -Binario/Cuaternario: tal el caso de los triángulos, las colombianas, las rumbas, los tangos y los tientos
  • -Ternario: sevillanas, campanilleros y fandangos
  • -Amalgama I: alegrías, soleá, soleá por bulerías
  • -Amalgama II: guajiras, peteneras y bulerías
  • -Amalgama III: cabales, seguiriyas y livianas
  • De acuerdo a la métrica:
  • -Métrica de doce tiempos
  • -Métrica binaria y cuaternaria
  • -Métrica ternaria
  • -Métrica poli rítmica
  • -Métrica libre
  • De acuerdo a su origen musical:
  • -Romances y seguiriyas
  • -Fandangos
  • -Coplas y canciones andaluzas del siglo XVIII (tangos, tientos, tanguillos, caña y polo)
  • -Cantes camperos andaluces
  • -Cantiñas de baile
  • -Cantos negros americanos
  • -Folclore español no andaluz: farrucas, gorrotón y jota flamenca
  • También se ha cultivado con frecuencia lo que se denomina “canto a palo seco”, que no es otra cosa que el canto a capella en los estilos clásicos, son especialmente apropiados para el lucimiento del intérprete, ya que le permite manejar el tiempo con total libertad y hace que el sonido de la voz se escuche sin ningún tipo de interferencia. En esta modalidad, se desarrollan frecuentemente las carceleras, deblas, martinetes, pregones, saetas, tonás y las trilleras.
  • El palmeo:
  • Es una técnica de percusión corporal que se utiliza para marcar el ritmo y el compás de la música. Se trata del golpe de las manos entre sí produciendo diversos sonidos y ritmos. En el flamenco acompañan y refuerzan el cante, el baile y el toque de la guitarra a la vez que realzan el impacto emocional de la música. Se tocan en diferentes posiciones mediante diferentes técnicas para producir variados tipos de sonidos y matices. A menudo se acompañan con el taconeo, a efectos de potenciar la energía expresiva.
  • Hay varios tipos de palmas:
  • -Simples: Son golpes secos y directos que se utilizan para marcar el compás y mantener el ritmo de la interpretación. Se tocan en diferentes partes de la mano, la palma, el dorso y los dedos, produciendo diferentes sonidos y acentos.
  • -Sonoras: Son más resonantes y logran un sonido más profundo y percusivo. Se usan en determinados momentos añadiendo más volumen y energía a la interpretación. Serealizan golpeando la palma de la mano con los dedos extendidos.
  • -Redoblás: Constituyen una técnica un poco más compleja que consiste en golpear las manos entre sí de forma rápida y continua; se utilizan para crear patrones rítmicos complejos y acompañar momentos de mayor intensidad. Requieren mayor habilidad y coordinación ya que las manos deben moverse con rapidez y precisión.
  • Algunos palos flamencos como la malagueña, la taranta y la toná, se interpretan sin palma, ya que requieren que tanto la voz como el sonido de la guitarra adquieran un primer plano excluyente. Sin embargo, prácticamente el resto de los palos flamencos la utilizan, siendo los casos más frecuentes los de la bulería, la soleá, la alegría y la seguiriya.
  • La danza flamenca: Es una expresión artística tradicional originaria de Andalucía (España). Combina técnica de percusión con los pies (taconeo), movimientos expresivos de brazos y torso, y un profundo sentimiento. Se caracteriza por su pasión, improvisación y fuerte conexión entre el bailaor/a, el cante y la guitarra. Son elementos clave del estilo: el taconeo, el braceo, los palos, su vestimenta característica, las castañuelas y las palmas.
  • Depende completamente de la guitarra, que le presta el compás y el ritmo imprescindibles para su realización, de manera que su progreso va unido al de este instrumento. Discriminando los movimientos indicados, puede decirse que el movimiento de los pies incluye zapateado, punteado y pateo; el movimiento de cuerpo incluiye la torsión, el vaivén y la convulsión. Por su parte, los brazos dibujan figuras que, en el caso de la mujer, se complementan con los movimientos de las manos y los dedos.
  • En cuanto a sus características, es una danza individual, introvertida, de movimientos en espacios reducidos, no desarrolla un argumento coreográfico, le da relevancia a la improvisación y requiere un máximo de concentración. Puede decirse que es una expresión contenida, que transmite una muy fuerte energía interior por parte de sus ejecutantes.

Una expresión frecuente, casi que presente en todas las interpretaciones del género es el “ole”, se cree que la misma podría provenir del caló “Ola”, que significa “venga”. También se escucha el término “arza”, derivado de “alza”, los cuales se utilizan en el llamado “jaleo”, que podría traducirse como “ahuyentar la caza”. Son expresiones que procuran sacudir al oyente/espectador, es una transmisión puntual y marcada de energía que busca conectar al artista con su auditorio, recurso que puede observarse en otras manifestaciones de música popular de diversos géneros en diversos rincones del mundo.

Otro elemento que pertenece a esa especie de “mitología del género”, es el concepto de “duende”, definido como “encanto misterioso e inefable”. Cuando el artista experimenta la llegada del duende, se dice que el mismo “tiene duende”, sería algo así como tener ángel, tener encanto, un don especial para la interpretación y la comunicación. Por eso es frecuente, para referirse a un artista que se destaca tanto en el cante, como en el toque o el baile, decir que lo hace “con duende”.

El otro instrumento que forma parte indisoluble del lenguaje musical flamenco, son las castañuelas:

Su origen se remonta a siglos atrás, los primeros indicios del uso de este instrumento datan del antiguo Egipto, cuando sus habitantes lo utilizaban en ceremonias religiosas y las representaban en sus pirámides y obeliscos. Un ejemplo es el obelisco que el emperador Augusto coloca en la Plaza del Pópolo de Roma, directamente traído de Egipto.

En Occidente su invención y difusión es atribuida a los fenicios, que en el año 1000 a.C. entran en contacto con los Tartessos e implantan este instrumento en España. Posteriormente, se relaciona con la cultura española gracias a las bailarinas de la antigua Andalucía que durante el siglo I entretenían a los hombres de Roma son sus bailes y cantes. Por aquel entonces las castañuelas estaban elaboradas de cucharas de ostras marinas, y posteriormente se fabricaron de metal y madera.

Durante la Edad Media adquieren fama y difusión en Francia, y finalmente entraron a formar parte de los bailes populares españoles en el siglo XV bajo el nombre de castañetas. Además de su vínculo al flamenco, las castañuelas tienen un largo recorrido en la música clásica gracias al uso que hicieron de ellas en sus composiciones artistas como Wagner o Bocherini. Fue al influjo de la Escuela de Bolera de Baile que este instrumento acabó relacionándose con el flamenco a mediados del siglo XIX.

La universalización del flamenco

  • Muchos artistas han contribuido a cimentar la fama del flamenco y a extender su difusión y éxito a nivel mundial; de hecho, aún ante un escenario donde surgen de forma permanente nuevas propuestas y alternativas, y en el que los avances tecnológicos aumentan considerablemente su complejidad y competitividad, el género sigue gozando de una excelente salud vigencia artística y cultural.
  • Igualmente, no hay dudas de que dos nombres han sido cruciales para la imposición de la marca a escala universal y le han dado el lustre que distingue a los géneros más encumbrados.
  • Francisco Gustavo Sánchez Gómez nació el 21 de diciembre de 1947 en Algeciras, Cádiz, en el barrio de La Fuentesanta, siendo el menor de cinco hijos de Lucía Gómez Concálvez, la Portuguesa, y de Antonio Sánchez Pecino. Su padre fue también aficionado a la guitarra, y había aprendido con Manuel Fernández, el llamado Tití de Marchena, quien le inculcó el gusto por el instrumento y su ejecución.
  • Paco aprendió a tocar con dos maestros de relevancia dentro del ámbito de la escuela flamenca, como lo fueron el Niño Ricardo y Saicas y comenzó a tocar con sus hermanos, el guitarrista Ramón de Lucía y el cantaor Pepe de Lucía. Con este último, toca en el cine Terrazas de Algeciras, formando luego el grupo flamenco Paco y Pepe de Algeciras, nombre que luego cambiarían por Los Chiquitos de Algeciras.
  • Ya en Madrid, en el año 1963, los hermanos fueron contratados por la compañía del coreógrafo y bailarín José Greco, realizando una gira de nueve meses por Sudamérica, mostrando, a los dieciséis años, sus extraordinarios dotes de guitarrista. A partir de ese inicio se sucederían importantes acontecimientos en su carrera: graba tres discos con el guitarrista Ricardo Modrego y se vincula a los cantaores Fosforito y Camarón de la Isla, así como al músico Juan El Lebrijano. Con ellos formarán un grupo al que luego se integrarán Matilde Coral, Paco Cepero y El Farruco, siendo contratados para el Festival Flamenco Gitano, recorriendo toda Europa en varias ocasiones.
  • Uno de los puntos altos de su carrera fue la actuación en al año 1970 en el Palau de la Música Catalana en Barcelona. Anteriormente, en el año 1967, se había vinculado al saxofonista Pedro Iturralde, con quien grabó el disco Flamenco Jazz. De ahí en más se sucedieron las instancias trascendentes en su carrera.
  • Su disco Fuente y caudal del año 1973 alcanzó el primer lugar de las ventas, en él se incluye uno de sus temas más emblemáticos, Entre dos aguas, Ya en esos años toca con músicos de primerísimo nivel pertenecientes a otros géneros como Al Di Meola, John Mac Laughin, Carlos Santana y Chick Corea. Resulta particularmente interesante su trabajo con este último y Manolo Sanlúcar, donde se observa la fusión con el jazz y el ensamble de su guitarra con el teclado, además de otros instrumentos como el cajón peruano. Este instrumento de percusión fue todo un hallazgo de Paco en una gira por Perú, habiéndolo escuchado a Carlos Caito Soto de la Colina ejecutándolo.
  • Respecto a sus incursiones en la música clásica resulta especialmente relevante su registro del célebre Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo, en el que Paco oficia como intérprete solista con el fondo musical de la Orquestra de Cadaqués, dirigida por el maestro Edmon Colomer. A los sesenta y seis años y abocado a la composición, habiendo realizado una pausa en sus actuaciones en vivo, Paco fallece en Playa Carmen, en tierras mejicanas, lugar que había elegido para vivir en la etapa final de su vida.
  • Respecto a su estilo musical, y como se indicara, recibió influencia de dos maestros:  el Niño Ricardo (1904-1972) y Saicas (1912-1990), considerado este último el responsable del perfeccionamiento de la guitarra flamenca como instrumento de concierto y no solo como acompañamiento del cantaor. En efecto, amplía la técnica de la guitarra con la utilización de recursos como el alzapúa y el rasgueo de tres dedos y además se destaca como compositor, creador de una estructura melódica, rítmica y armónica coherente en todas sus partes, como sucede en las obras clásicas, y no dejadas a la improvisación del momento.
  • Uno de los aportes de Paco de Lucía a la música flamenca fue la incorporación del cajón peruano, que él había conocido en una de sus giras por Perú en los años setenta, como fuera expresado. Lo integra a su sexteto de entonces y el mismo fue ejecutado por Ruben Dantas. De esta forma, este instrumento vino a sumarse a los ya utilizados bongós y congas, que Paco consideraba de un aire demasiado tropical. Del cajón peruano lo sedujo el sonido seco, asimilable al golpe del bailaor con el pie sobre el piso y al agudo de su tacón.
  • Atento a todos los detalles, el músico prestó especial atención a las guitarras que utilizaba, las prefería de construcción robusta, lo cual posibilitaba un sonido claro y potente. Generalmente esos instrumentos eran de tapa de cedro y aro y fondos de palo santo, lo cual permite una mayor durabilidad del instrumento, al tiempo que potencia la calidad del sonido. La claridad y el volumen obtenido le permitía explorar nuevas técnicas y, de esa forma, expandir los límites del género. Fueron valiosos recursos para percibir con más claridad la pasión, calidez y precisión de sus interpretaciones.
  • No cabe duda que ver y escuchar a Paco de Lucía, nos pone muy cerca de concebir la posibilidad de un milagro, su técnica prodigiosa asombra y conmueve, pero es la calidad y calidez de su sonido lo que nos coloca al borde del éxtasis. Esa coloración sonora a veces contenida, otras explosiva, siempre brillante y abrazadora, nos hace partícipes de un espectáculo inconmensurable y nos coloca en un sitio privilegiado. Se trata de un milagro humano, que no divino, una demostración de lo que el ser humano es capaz de hacer, desarrollar y transmitir. Solo unos pocos minutos de su mensaje musical, explica por sí solo y sin más vuelta, qué es una obra de arte.

  • José Monje Cruz nació en San Fernando, Cádiz, el 5 de diciembre de 1950 y murió en Barcelona en 2 de julio de 1992. Cantaor perteneciente a la etnia gitana que abrió nuevas puertas al cante flamenco sin abandonar la esencia del estilo, es considerado el más genuino exponente del cante jondo andaluz.
  • Nació en la calle Carmen en el barrio “Las Callejuelas”, hijo de Juana Cruz Castro y Juan Luis Monje Núñez, siendo el penúltimo de ocho hermanos. Su padre era aficionado al cante flamenco, por lo que su casa fue lugar de reunión de cantaores, contando con la presencia de figuras como Manolo Caracol y Antonio Mairena. Desde muy niño, y estimulado por esa influencia paterna, cantó en tabernas y también en la estación de tranvía de San Fernando.
  • A los doce años gana el primer premio del concurso flamenco del “Festival de Montilla”, en la ciudad de Córdoba. Posteriormente, inicia su carrera como cantaor profesional junto a Roncapino, frecuentando las principales ferias de Andalucía. Las ferias eran lugares especialmente apropiados para la expresión artística, fundamentalmente para los artistas emergentes, ya que eran lugares de reunión, cante, baile y también de gastronomía, por lo cual significaban un muy importante vehículo de transmisión de la cultura del sur de España.
  • Cantó junto a Dolores Vargas y a La Singla y recorre Europa junto a Juanito Valderrama; a partir ya de 1958 comienza a actuar ocasionalmente en la Venta de Vargas, en San Fernando, en horario vespertino, ya que su corta edad no le permitía hacerlo por las noches. En 1966 gana el primer premio en el “Festival de Cante Jondo de Mairena de Alcor”, lo cual significó un trampolín para trasladarse luego a Madrid con Miguel de los Santos. A partir de 1968 se convierte en número fijo en el Tablado de Torres Bermejas en Madrid, lugar célebre en el género, siendo acompañado por el guitarrista Paco Cepero, lugar en el que se mantuvo durante doce años. En esos tiempos, participa en la película Casa Flora, con la actuación estelar de Lola Flores.
  • En este tiempo conoce y traba relación con Paco de Lucía, con el que grabará la friolera de nueve discos entre los años 1969 y 1977. Juntos llevan adelante una verdadera revolución del estilo, abriendo puertas y ventanas a nuevas influencias que lo enriquecieron y revalorizaron, manteniendo la esencia de sus raíces más profundas y arraigadas. En ese marco, se destaca la versión que juntos crearon de los tangos extremeños “Detrás del tuyo se va”.
  • En el año 1979 graba “La leyenda del Tiempo”, trabajo en el que incluye aportes del jazz y del rock, con adaptación de textos de Federico García Lorca y música de Alameda. Es a partir de ese trabajo que nace su vinculación con el guitarrista Tomatito, con quien compartirá muy buena parte de su carrera. Con él y con Joan Manuel Serrat en escena y recitando, realizan una memorable versión de La Saeta, el poema de Antonio Machado musicalizado por Serrat
  • En 1989 graba “Soy gitano” junto a Vicente Amigo, el que se constituirá en el disco más vendido en la historia del flamenco. En el año 1991, actúa con Tomatito en el Montreux Jazz Festival, lo cual significó un hito en la historia del flamenco. Su último disco grabado fue “Potro de rabia y miel”, es de 1992, año de su muerte, y en él se conjuntan las guitarras de Paco de Lucía y Tomatito. Su último concierto fue en el Colegio Mayor San Juan Evangelista en Madrid, el 25 de enero de 1992, falleciendo en julio de ese mismo año.

  • Como lo vimos al hablar del surgimiento del jazz y su estrecho vínculo con la postergación y segregación de la raza negra desarrollada en los Estados Unidos, el flamenco es otro claro ejemplo de un género artístico ligado a las vicisitudes de una etnia. Siguiendo con el comparativo, también el flamenco se impuso a nivel mundial y alcanzó un grado de excelencia de la mano de grandes maestros y por haber sabido, en admirable equilibrio, mantener la esencia del estilo sin cerrar puertas y ventanas a otras fuentes de enriquecimiento.
  • Son un claro ejemplo de géneros artísticos de excelente nivel tanto en el plano estético como técnico, a la vez que una clara demostración de cuanto es capaz de lograr el ser humano siendo fiel a su propósito, y mucho más si éste está ligado a sus ancestros y su esencia cultural. Es una clara prueba de la fortaleza de los valores humanos por encima del poder, la crueldad y la propia muerte, un espejo en el cual mirarse y, demás está decirlo, una música para tener siempre presente en los oídos y en el corazón.

Julio Rapetti

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